El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, declaró este sábado la emergencia nacional ante la previsión de sequías e inundaciones asociadas al fenómeno climático de El Niño, un escenario que podría afectar a distintas regiones del país y agravar la situación de las familias más vulnerables.
La medida, formalizada mediante un decreto supremo, habilita la movilización de recursos económicos y humanos y refuerza la coordinación entre el Gobierno central, la cooperación internacional, las gobernaciones y las alcaldías para atender contingencias y reducir daños.
"Este será un fenómeno que tendrá golpes muy duros en sequía e inundaciones y necesitamos la cooperación de todas las instituciones, gobernaciones, alcaldías, pero especialmente del boliviano y la boliviana", afirmó.
