El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 23 de octubre en un mitin de campaña en el estado de Florida que si se quitan los aranceles, las fábricas se irán del país y con ello se perderá la actividad industrial que, según él, hoy se está reinstalando.
Trump sostuvo que los aranceles han sido beneficiosos para el país. Los gravámenes "nos han hecho ricos, espero que lo sepan", dijo, y vinculó esa política con la inversión industrial, al sostener que por esa razón hay fábricas en construcción.
Asimismo, aseguró que sus adversarios buscan eliminar esa política y advirtió sobre las consecuencias que ello tendría. Dijo que "la izquierda radical" plantea eliminar los impuestos aduanales y agregó: "Quiten los aranceles y vean cómo cada fábrica abandona Estados Unidos. Quítenlos y vean a todos decir adiós, ustedes, gente estúpida".
En repetidas ocasiones, Trump ha demostrado su afición por la medida de presión económica de imponer aranceles a sus socios comerciales. En el episodio más reciente, Canadá suspendió las negociaciones con Washington después de que la Administración estadounidense le impusiera aranceles del 50 % a las importaciones canadienses.

