El primer barco cisterna con combustible diésel de Rusia partirá hacia EE.UU. el 22 de octubre, anunció el vice primer ministro ruso, Alexánder Novak. Su desplazamiento es de 40.000 toneladas, detalló.
"Satisfaremos la demanda de diésel de EE.UU. en el marco de nuestras capacidades", dijo el funcionario, quien añadió: "Los próximos petroleros se dirigirán a EE.UU. en un futuro próximo".
El presidente ruso, Vladímir Putin, asumió suministrar cientos de miles de toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial durante una conversación telefónica "muy fructífera" con Donald Trump el pasado 9 de octubre. A través de Truth Social, el mandatario de EE.UU. detalló que se había acordado "que Rusia suministre de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y mundial, otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después".
Turquía recibirá parte de ese diésel, confirmó el 18 de octubre el ministro de Energía turco, Alparslan Bayraktar. A su vez, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski arremetió contra Washington con motivo de este acuerdo y calificó la medida de "debilidad", de las que "no traerán paz ni beneficio alguno al mundo civilizado".
La exportación de diésel beneficia a Rusia, que busca evitar la saturación de sus instalaciones de almacenamiento. El volumen actual de producción de combustible diésel en Rusia se sitúa entre 84 y 86 millones de toneladas anuales, mientras que el consumo interno es de entre 44 y 48 millones de toneladas al año, es decir, entre el 50 % y el 55 %.