El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que su homólogo estadounidense, Donald Trump, está interesado en recursos estratégicos brasileños y defendió la necesidad de incrementar las inversiones para protegerlos. "Trump está detrás de minerales críticos, petróleo y tierras raras. ¡No! Esto de aquí es nuestro", declaró durante un acto sobre seguridad pública en Río de Janeiro, reportó G1.
Lula hizo la afirmación al referirse al potencial petrolero de la Margen Ecuatorial, una extensa región marítima del norte de Brasil donde Petrobras desarrolla actividades exploratorias. El mandatario aseguró que el petróleo encontrado allí "parece ser de mejor calidad" y planteó la necesidad de reforzar el control de los recursos estratégicos del país.
"¿Cómo vamos a controlar 18.000 kilómetros de frontera sin inversión?", cuestionó el mandatario, vinculando la protección de esas riquezas con el fortalecimiento de la seguridad nacional.
La declaración llega apenas dos días después de que Lula sancionara la nueva Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, que contempla unos 7.000 millones de reales en fondos e incentivos para proyectos de investigación, extracción y procesamiento. Brasil posee alrededor de 21 millones de toneladas de reservas de tierras raras ya identificadas, las segundas mayores del mundo detrás de China, según Agência Brasil.
Bandas "terroristas"
Durante el mismo acto, Lula también rechazó la decisión de Washington de clasificar al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas. "No acepto la idea de que las facciones de delincuentes sean terroristas, como dice Trump", afirmó.
La designación estadounidense modificó el enfoque de Washington hacia las dos organizaciones criminales brasileñas, al hacer de su combate una cuestión de seguridad nacional y política exterior. Las autoridades de Brasil han expresado preocupación por las posibles consecuencias de esa clasificación y sostienen que, bajo la legislación brasileña, ambas continúan siendo consideradas organizaciones criminales.
El nuevo cruce se produce después que la Administración Trump acusara esta semana a Brasil de no hacer lo suficiente contra el PCC y el CV y reclamara medidas más contundentes. El Gobierno brasileño rechazó esas críticas y defendió sus operaciones contra las estructuras financieras de las organizaciones, así como la cooperación que mantiene con agencias estadounidenses contra el tráfico de drogas y armas.


