El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró este lunes que Moscú y Kiev acordaron no lanzar ataques contra objetivos energéticos.
"Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos. ¡Rusia ha acordado hacer lo mismo!", publicó en Truth Social.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca manifestó que el aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente al conflicto ucraniano, "no a Irán".
Llamamiento de Trump
Previamente, el mandatario estadounidense aseveró que Vladímir Zelenski "tiene que hacer una cosa: tiene que dejar de destruir [las instalaciones de] combustible diésel en Rusia". "No queremos que ataque el combustible diésel", insistió, agregando que la Administración de EE.UU. habló de estas acciones con el líder del régimen de Kiev. Según explicó, los ataques ucranianos contra instalaciones de combustible rusas provocan escasez.
Mientras, desde el Kremlin subrayaron que "no se puede sino acoger con satisfacción cualquier llamamiento al régimen de Kiev de poner fin a los ataques contra la infraestructura económica civil".
Problemas con el combustible
En julio Rusia impuso restricciones a la exportación de diésel para garantizar el abastecimiento interno, después de que sus refinerías sufrieran ataques con drones ucranianos. La prohibición estará vigente hasta el 30 de septiembre de este año.
La semana pasada, el precio del diésel en EE.UU. alcanzó la cifra récord de seis dólares por galón (3,79 litros) por primera vez en la historia, informó GasBuddy, el servicio que evalúa los precios de combustibles. El año anterior el precio promedio nacional fue de 3,70 dólares. El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, vinculó los precios récord del combustible diésel con los ataques de las fuerzas ucranianas contra las refinerías rusas y la política de administración del expresidente Joe Biden. "El diésel se ha visto afectado por muchos factores, pero el principal ha sido la destrucción de las refinerías rusas por parte de Ucrania", afirmó.
Por su parte, las reservas de diésel en Europa se aproximan a sus niveles más bajos en años, apuntó en julio Morgan Stanley.


