El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, explicó este sábado cuál es el principal objetivo de Estados Unidos en la guerra contra Irán.
El jefe de la diplomacia rusa indicó que no cree que existan "planes genuinos para destruir la civilización" iraní, sino más bien el deseo de controlar el importante flujo de crudo en Oriente Medio. "El plan era obtener el control del petróleo que fluye a través del golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán", detalló durante una intervención en el Foro Diplomático de Antalya, en Turquía.
Al respecto, recordó que hubo una operación previa, que "se enmarca dentro de los procesos globales que se están desarrollando actualmente", en referencia referirse a la agresión militar de Washington contra Venezuela, que terminó con el secuestro de su líder, Nicolás Maduro. "Se decía que el presidente Maduro era el líder de una banda de narcotraficantes. Pero poco después de su secuestro, se descubrió que hablaban de petróleo", indicó.
Lavrov señaló que actualmente se están llevando a cabo "conversaciones prácticas" entre Washington y las autoridades venezolanas sobre "cómo compartir este petróleo". "Y lo que vemos y oímos sugiere un papel decisivo para EE.UU. en el plan que se discutirá y que determinará el futuro del petróleo venezolano", concluyó.


