Migrantes se niegan a abandonar el campamento junto al río Bravo pese a la creciente inseguridad

En la frontera de México y EE.UU., los migrantes que se encuentran junto al río Bravo se niegan a abandonar sus asentamientos pese a los riesgos que supone su estadía en el afluente y al incremento del número de indocumentados que llegan a la zona. En este sentido, argumentan que tienen miedo de que suceda alguna tragedia similar como en Ciudad Juárez, donde murieron 40 migrantes en marzo pasado en un incendio en un centro migratorio.