Dos camarógrafos del canal de televisión yemení Al-Masirah, Ahmed Ibrahim Jahaf y Abbas Abdullah Jahaf, resultaron heridos este 7 de noviembre durante un ataque aéreo saudí contra viviendas en la aldea de Al-Shariyah, cerca de Saná.
Según la agencia Saba, los camarógrafos se encontraban en el lugar documentando las consecuencias del bombardeo y la situación de las víctimas. El incidente provocó condenas de organizaciones y entidades mediáticas yemeníes, que denunciaron una violación de la protección internacional que ampara a los trabajadores de prensa.
Mohammed Ali al-Houthi, miembro del Consejo Político Supremo de Yemen, calificó el ataque como una muestra de la política "represiva" de Arabia Saudí contra la libertad de prensa. Según sus declaraciones, los bombardeos contra periodistas y operadores de cámara mientras realizan su trabajo constituyen un acto de "terrorismo" y buscan impedir que la comunidad internacional conozca la magnitud de los daños y las víctimas. Al-Houthi también acusó a Riad de intentar silenciar a los medios yemeníes.