¿Cómo Rusia puede convertirse en un pilar gasístico para Irán?

El país carece de almacenes subterráneos y debe bombear gas desde el sur a más de 2.000 km, sin lograr cubrir la demanda invernal del norte.

Moscú y Teherán discuten suministros de gas de Rusia a Irán para cubrir el déficit interno y su posterior exportación a países vecinos, informó el 5 de noviembre el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, tras reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, en el Kremlin.

La pregunta surge naturalmente: ¿por qué Irán, segundo país del mundo en reservas de gas y que desarrolla el mayor yacimiento gasífero del mundo, South Pars, no puede abastecerse a sí mismo?

Geografía y falta de almacenamiento

"Toda la base de recursos se encuentra en el sur del país. Pero la peculiaridad del sistema gasífero iraní es que prácticamente carece de almacenes subterráneos de gas", explica Ígor Yushkov, experto del Fondo de Seguridad Energética Nacional de Rusia, al periódico Vzgliad. Mientras Rusia y Europa bombean gas en verano a almacenes subterráneos para el invierno, Irán no puede hacerlo.

En época invernal, debe aumentar al máximo la extracción y bombear combustible del sur al norte, donde crece el consumo. "Lleva tiempo, es problemático, ineficiente, y los iraníes no siempre logran asegurar gas al norte, por lo que deben limitar su consumo", señala. Rusia actuaría como almacén de gas para que grandes consumidores, como Teherán, reciban suministro suficiente en la estación fría.

Por su parte, Mijaíl Vakilián, experto del Instituto de Desarrollo de Tecnologías Energéticas, añade que el gasoducto desde Asaluyeh en el golfo Pérsico hasta la frontera turca se extiende más de 2.000 kilómetros. Según sus cálculos, Irán extrae 700 millones de metros cúbicos diarios, pero el consumo pico invernal alcanzó 882 millones. Además, tras ataques de marzo contra South Pars durante la agresión de EE.UU. e Israel, el país perdió 230 millones de metros cúbicos de capacidad diaria, recuperando solo 100 millones. Este invierno el déficit pico podría alcanzar 400 millones de metros cúbicos diarios.

Infraestructura lista, beneficio mutuo

"La ventaja del proyecto es que no hay que hacer inversiones multimillonarias: las tuberías desde Rusia a Azerbaiyán y de Azerbaiyán a Irán ya existen, los sistemas están conectados", dice Yushkov. Se trata de suministros estacionales de unos 2.000 millones de metros cúbicos. Las tuberías están casi vacías, por lo que podrían ponerse en marcha semanas después de firmar el contrato, según Vakilián.

El proyecto beneficia a todos: Irán cubre necesidades invernales, Rusia obtiene un nuevo mercado e ingresos adicionales, Azerbaiyán recibe dinero por tránsito. 

¿Reexportación a la India y Pakistán?

Yushkov duda que este proyecto estacional se convierta en suministros anuales, ya que la producción iraní crece, a diferencia de Uzbekistán, que pasó a compras anuales por caída de producción propia. Menos probable aún es la reexportación a la India o Pakistán de hasta 55.000 millones de metros cúbicos anuales. "Es poco probable que Rusia bombee decenas de miles de millones a la India, porque el propio Irán quiere vender su gas allí. Además, surgen riesgos de sanciones y para Rusia llevar gas a tal distancia puede ser demasiado costoso", especifica.

Sin embargo, la posibilidad de suministros rusos adquirió otro significado: si atacan la infraestructura gasífera iraní, Rusia se convertiría en respaldo y garantizaría la seguridad gasífera de Irán, dice Yushkov, siempre que no se destruyan las tuberías por las que fluiría el gas ruso.