China advierte que sanciones por Cuba "socavan" las relaciones económicas con EE.UU.

Pekín denunció que se trata de "restricciones discriminatorias" que "perjudican gravemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas".

Las sanciones de Estados Unidos contra compañías chinas impuestas bajo el pretexto de su cooperación con Cuba socavan la estabilidad de las relaciones comerciales y económicas entre China y Estados Unidos, señaló un portavoz del Ministerio de Comercio del gigante asiático este 7 de noviembre.

"Hemos tomado nota de este hecho. Estados Unidos ha impuesto sanciones unilaterales a empresas chinas, aduciendo su relación con un tercer país. Esto viola el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales; China se opone firmemente a tales acciones", dijo en respuesta a una pregunta de la prensa al respecto.

En este sentido, el vocero denunció que se trata de "restricciones discriminatorias".

"Estas acciones perjudican gravemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas, contravienen el importante consenso alcanzado por ambos jefes de Estado y socavan la estabilidad de las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos", aclaró. "China insta a Estados Unidos a que corrija de inmediato sus prácticas erróneas y se reserva el derecho de adoptar las medidas necesarias para salvaguardar sus propios derechos e intereses legítimos", concluyó el portavoz de la cartera comercial.

Cerco de EE.UU. contra Cuba y nuevas sanciones

Cuba lleva más de seis décadas sometida al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. 

La presión de la nación norteamericana se intensificó en 2026 con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. El 29 de enero, el presidente firmó una orden ejecutiva con la que declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba y abrió la puerta para imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.

Washington justificó estas medidas alegando que el Gobierno cubano representa una "amenaza" para la seguridad nacional estadounidense. La Habana ha rechazado sistemáticamente tales acusaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. 

La última ampliación de las sanciones tuvo lugar el 5 de noviembre. El Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunciaron medidas contra ocho entidades y dos personas.

Entre los nuevos objetivos de las restricciones figuran dos compañías chinas: China National Electronics Import and Export Corporation (CEIEC) y Beijing H&C Technologies. 

La Cancillería de Cuba rechazó la decisión y afirmó que Washington "seguirá fracasando en el intento" de someter a la isla a sus designios. Su ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó las sanciones de nuevas medidas de bloqueo destinadas a asfixiar la economía cubana y causar el mayor daño posible a la población.