Chad Robichaux, veterano de la Fuerza de Reconocimiento de la Infantería de Marina de Estados Unidos, expuso en una entrevista con el periodista Tucker Carlson una nueva e intrigante hipótesis sobre el asesinato del 35.º presidente del país norteamericano, J.F. Kennedy, y contó cómo la puso a prueba con un equipo de francotiradores de operaciones especiales.
Robichaux presenta el programa de investigación 'Figuras en la Sombra', donde somete a prueba teorías conspirativas sobre casos históricos concretos; en esta ocasión analizó la hipótesis de Geoff Cruickshank, exoficial de inteligencia australiano, sobre el polémico asesinato del mandatario estadounidense.
Carlson preguntó si existía un segundo tirador además de Lee Harvey Oswald, el hombre acusado oficialmente de asesinar a Kennedy y abatido dos días después por Jack Ruby, dueño de un club nocturno en Dallas.
"Él [Geoff Cruickshank] cree que Oswald formaba parte de un equipo de asesinato de la CIA, el mismo que se entrenaba para eliminar a Fidel Castro. Según esta tesis, usaron un doble de Oswald en México, grabándolo mientras visitaba embajadas soviéticas para convertirlo en el chivo expiatorio de un atentado contra Castro, pero finalmente cambiaron el objetivo a Kennedy", explicó Robichaux.
"La hipótesis sostiene que hubo al menos dos tiradores: uno en la sexta planta del Depósito de Libros Escolares de Texas, donde se encontraba Oswald o alguien más, y otro escondido en la alcantarilla de un montículo cubierto de hierba, para asegurar redundancia en la operación", señaló.
Para poner a prueba la teoría, Robichaux reunió a francotiradores de operaciones especiales liderados por el francotirador de la Marina Mark Green, junto a Dennis Price, francotirador explorador de la Fuerza de Reconocimiento; Colton Hill, sargento de armas de las Fuerzas Especiales del Ejército; y Cody Alfred, francotirador de operaciones especiales, quienes recrearon los disparos desde ambos puntos. "Queríamos poner a prueba esos disparos y ver si la hipótesis se sostiene", concluyó.


