El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este 6 de noviembre que su país debe superar su dependencia económica de China y EE.UU. y aspirar a competir en igualdad de condiciones con ambas potencias. El mandatario realizó estas declaraciones durante una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), celebrada en Brasilia.
"Porque queremos transformar este país en una potencia económica. No queremos seguir dependiendo de China, de Estados Unidos. Queremos ser iguales que ellos o mejores que ellos. Nunca peores. Tenemos trabajadores, tenemos estudiantes, tenemos mujeres, tenemos investigadores, tenemos gente de sobra para hacerlo", expresó Lula.
El pronunciamiento tuvo lugar durante un encuentro dedicado a definir las prioridades de la política energética brasileña. La transición hacia fuentes de energía más limpias y el aprovechamiento de los recursos nacionales forman parte de la estrategia del Gobierno para impulsar el desarrollo económico y fortalecer la capacidad industrial del país.
Durante la reunión, el CNPE aprobó el Plan Nacional de Transición Energética, que establece objetivos de largo plazo y contempla revisiones cada cuatro años. Según Itatiaia, el Gobierno también destacó inversiones por unos 80.000 millones de reales (unos 14.500 millones de dólares) en líneas de transmisión eléctrica y anunció para diciembre el primer proceso de licitación de baterías del país.
Las declaraciones de Lula se producen en un escenario de creciente competencia entre Washington y Pekín, dos socios fundamentales para la economía brasileña. China es el principal socio comercial de Brasil, mientras que EE.UU. constituye un mercado relevante para sus exportaciones y una fuente importante de inversiones. El desafío para Brasilia consiste en fortalecer su autonomía económica sin deteriorar los vínculos con ninguna de las dos potencias.
El mandatario ya había defendido esa posición en agosto, cuando aseguró que Brasil estaba dispuesto a establecer alianzas internacionales para explotar sus minerales críticos y tierras raras, sin privilegiar a ninguna potencia, reportó UOL. "No tengo preferencia entre China y Estados Unidos, Rusia, Francia o Inglaterra", declaró entonces, al subrayar que su prioridad era defender los intereses brasileños.


