'Cazadrones' ruso con municiones inteligentes gana movilidad: ¿cómo funciona?

"El módulo de combate y también los sistemas de detección por radar y ópticos ahora están instalados sobre un chasis automovilístico", explicó Rostec.

¿Qué es Tsitadel, el sistema inteligente de defensa antidrones ruso?

La corporación estatal rusa Rostec desarrolló una versión móvil del sistema de artillería antiaérea ZAK-30 Tsitadel —un complejo de defensa aérea altamente automatizado—, informó la empresa el 6 de noviembre.

"El módulo de combate y también los sistemas de detección por radar y ópticos ahora están instalados sobre un chasis automovilístico", reza el comunicado.

Según la compañía, esto permitirá trasladar rápidamente el sistema "a distintos objetivos que requieran protección frente a medios de ataque aéreo". "Asimismo, la versión móvil del sistema proporcionará a los grupos móviles de fuego mayores capacidades para destruir objetivos", explicó Rostec.

"Hasta la fecha, Tsitadel, en su versión estacionaria, ha confirmado sus características en condiciones de combate. El complejo permite derribar eficazmente vehículos aéreos no tripulados de distintos tipos, así como misiles de crucero", afirmó.

Al mismo tiempo, gracias a proyectiles 'inteligentes' con detonación controlada y a un nuevo sistema de control de fuego, Tsitadel "consume considerablemente menos municiones en comparación con los sistemas antiaéreos estándar", destacó.

¿Qué es el sistema Tsitadel?

El complejo fue exhibido por primera vez en el extranjero en septiembre, durante el salón aeronáutico El Alamein International Airshow 2026, celebrado en Egipto.

El arma consiste en un cañón automático calibre 30 milímetros instalado sobre una torreta y unas municiones sofisticadas que se programan para detonar en un punto concreto de la trayectoria del dron objetivo.

Estas municiones 'inteligentes' alcanzan al vehículo aéreo con una nube de metrallas en un momento oportuno, de tal manera que el número de disparos necesarios se reduce considerablemente en comparación con los cartuchos habituales.

El Tsitadel es eficiente contra drones de distintas clases y tamaños y tiene un alto nivel de automatización, a partir de la detección inicial hasta la destrucción final de la amenaza. Los sensores térmicos y radares de última generación aseguran que opere con éxito tanto de día como de noche y que las áreas designadas estén protegidas siempre.

Además, la arquitectura modular del sistema facilita su integración con otras capas de defensa antiaérea y conforma una red de protección escalonada y sinérgica.