Irán cuenta con varios sistemas terrestres de interferencia que pueden degradar la tecnología de posicionamiento global estadounidense GPS, basada en satélites, según la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), un servicio de apoyo de combate del Pentágono.
Así, la nación persa ejecutó acciones ofensivas contra capacidades espaciales estadounidenses durante la Operación Epic Fury, se revela en el último informe de la agencia, citado por Axios.
En septiembre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos advirtió sobre interferencias "significativas" a sistemas de navegación global en el estrecho de Ormuz. Funcionarios estadounidenses también expresaron preocupaciones por el uso iraní de inteligencia espacial para atacar con mayor precisión sitios militares clave.
Aunque el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central estadounidense, afirmó que las Fuerzas Armadas de EE.UU. lograron "superioridad espacial" sobre Irán en marzo tras atacar el comando espacial del país, Todd Harrison, experto aeroespacial del Instituto Empresarial Estadounidense (AEI), lo cuestionó al señalar que si Teherán puede degradar capacidades espaciales de Washington, "no tenemos superioridad".
"Que nosotros declaremos superioridad espacial en este conflicto es algo así como declarar superioridad aérea cuando el adversario es consistentemente capaz de derribar tus aviones", comentó Harrison.
En 2024, el Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas de la República Islámica lanzó tres satélites a la órbita terrestre baja, indica la DIA. El país ahora tiene una docena de satélites operativos, según datos espaciales del AEI, mientras Estados Unidos posee más de 1.000 veces esa cantidad.
Conforme al Centro de Guerra Irregular del Pentágono, Irán habría comprado un satélite espía chino que ayudó en la selección de objetivos terrestres. En mayo, el Departamento de Estado sancionó a tres entidades chinas por "proporcionar imágenes satelitales que permiten ataques militares iraníes".
El informe de la DIA añadió que Teherán está "enfocado en mejorar la resistencia de sistemas de guiado y navegación al ataque electrónico".


