La Cámara de Diputados de Paraguay rechazó el 5 de noviembre el juicio político en contra del vicepresidente Pedro Alliana, lo que permite que quede en condiciones de suceder al presidente Santiago Peña, quien renunció al cargo en medio de una histórica y compleja jornada política en el país sudamericano.
Solo 30 de los diputados presentes votaron a favor de iniciar un proceso de destitución de Alliana, pero 48 más, en su mayoría miembros del gobernante Partido Colorado, consideraron que debía permanecer en su puesto.
La sesión extraordinaria se citó para debatir el juicio político de Peña y de Alliana, ya que la oposición presentó libelos que los consideran responsables de la grave crisis financiera, política y social que provocó la sorpresiva intervención de Ueno Bank, lo que derivó en el congelamiento de las cuentas de 2,9 millones de clientes que desde el 3 de noviembre no pueden acceder a sus cuentas ni disponer de sus fondos, ahorros y sueldos.
Mientras transcurría la sesión, en la que de antemano se sabía que el juicio político al presidente obtendría el voto unánime de los diputados, Peña renunció en un mensaje que provocó una conmoción y que dividió a los parlamentarios, ya que los opositores denunciaron que dejaba el cargo solamente para tratar de quedar impune.
Impunidad o justicia
Ello se debe a que, si el Congreso acepta su renuncia, el mandatario podrá conservar fueros parlamentarios en su calidad de senador vitalicio, lo que impediría que avanzaran las investigaciones en su contra. Por el contrario, si es destituido a través de un juicio político, no tendrá protección judicial alguna.
La noticia de la renuncia desconcertó a los diputados, por lo que una mayoría votó a favor de suspender temporalmente el debate del juicio político a Peña mientras se confirmaba que dejaba el Gobierno y el trámite institucional llegaba al Congreso, el cual debe analizar la decisión del presidente para avalarla o rechazarla.
Los diputados también acordaron avanzar en el debate sobre el juicio político Alliana, el cual duró menos de una hora porque decidieron acortar las exposiciones para ofrecer una rápida definición en medio de la incertidumbre política que predomina en el país.
"Durante el debate en la plenaria, las bancadas que se opusieron al enjuiciamiento político sostuvieron que el vicepresidente carecía de alcance legal e injerencia directa en la toma de decisiones que gatillaron la reciente crisis del sistema financiero", destacó la cámara baja en redes sociales.



