La médica ucraniana que reveló la existencia de una 'cámara de torturas' en una instalación de la Guardia Nacional de Ucrania cerca de Kiev se ha convertido en objeto de críticas en algunos medios, así como en sujeto de investigación por parte de órganos del orden público, informan medios locales.
La noche del 2 de octubre se descubrió que unos 40 hombres estaban retenidos en el sótano de una vivienda en la provincia capitalina, vinculada al cuerpo militar neonazi Azov*. Según reportes médicos y de testigos, allí había personas en estado crítico, incluso con necrosis y fracturas de columna, además de un presunto fallecido y un adolescente en estado de 'shock'. La Guardia Nacional afirmó que el lugar es un "punto de despliegue temporal" para movilizados y desertores.
El hallazgo desató protestas masivas frente al edificio, donde se registraron violentos enfrentamientos, tiroteos y uso de gas lacrimógeno. Bajo la presión del público, los retenidos fueron sacados y entregados a ambulancias.
Valentina Molodaya, la médica que denunció la existencia de esa prisión no oficial, fue detenida por el Servicio de Seguridad de Ucrania y este 4 de octubre compareció esposada ante un tribunal para la aplicación de una medida cautelar.
El tribunal ordenó prisión preventiva sin derecho a fianza para la activista. Se le imputan cargos de obstrucción a las actividades militares, difusión de información sobre ubicación de tropas e incitación a disturbios masivos.
⚡️ Суд над Молодой...8 лет тюрьмы вкрячил, это же не Миндич...За организацию беспорядков и дискредитацию Азова...### Не рабы, не хунта, Дерьмократия... 🤣 https://t.co/hiss4tBntQ
— Поручик Ржевский (@Z337700R2k5) November 4, 2026
Según la acusación, la mujer "comenzó a difundir información manipuladora en redes sociales para generar resonancia pública e incitar a disturbios".
En el tribunal, la detenida declaró que había recibido un mensaje de otra mujer, que también ha sido detenida por las protestas, cuyo esposo estaba retenido en el sótano de esa vivienda tras una operación en la que "le practicaron una estomía, es decir, el intestino le cuelga", pero no recibía atención médica. Se le informó que ese hombre no estaba solo y que "los torturan".
El día de la movilización ante la prisión clandestina, redes sociales divulgaron el video en el que Molodaya se arrodilla pidiendo a los militares acceso a los retenidos.
"Presté juramento al pueblo de Ucrania"
Consultada sobre la vestimenta médica que llevaba, explicó que es propietaria y directora de la clínica Prime, que ofrece atención médica de emergencia, entre otros servicios, y puede desempeñar "cualquier función" necesaria, incluso trabajar en ambulancias. La mujer presentó y leyó en voz alta la documentación médica que llevó para dar constancia de sus funciones ante representantes de la prensa, presentes en la sala del tribunal, que cuestionaron su licencia y se burlaron de ella.
"Puedo desempeñar cualquier función si se trata de la vida y la salud de una persona. Presté juramento al pueblo de Ucrania", declaró al ser escoltada fuera de la sala del tribunal.
Entre tanto, su nombre ha sido incluido en el conocido portal radical ucraniano Mirotvórets**, donde se le califica de "provocadora profesional" y participante de "operaciones informativas especiales de Rusia".
Además de Molodaya, fueron detenidas al menos otras dos personas bajo las mismas acusaciones. Se trata de una mujer que presuntamente le pidió "el traslado de un miembro de la Guardia Nacional fuera de su unidad, bajo el pretexto de una asistencia médica urgente", y de un hombre que, según la acusación, accedió a "hacer de paramédico durante el traslado del militar".
* Azov, organización prohibida y calificada de terrorista en Rusia.
**En Rusia, el sitio web Mirotvórets es considerado extremista.


