Sahra Wagenknecht, fundadora del partido izquierdista alemán Alianza por la Justicia Social y la Razón Económica, reaccionó con dureza este 3 de noviembre a las denuncias de torturas contra detenidos en una prisión clandestina situada en la provincia de Kiev y aprovechó la ocasión para criticar al canciller Friedrich Merz por su apoyo a Ucrania.
"¿Es así como se defienden 'nuestros valores'?", escribió la política en X, donde cuestionó que mientras "los hijos de los ricos y poderosos disfrutan de sus privilegios en el extranjero", otros jóvenes ucranianos son reclutados "a la fuerza y de manera brutal" para "ser sacrificados en el frente".
Para Wagenknecht, el Gobierno alemán "tiene parte de responsabilidad" en la situación debido a sus envíos de armas y "sus donaciones de miles de millones a Kiev". Por ello, reclamó a Merz que deje de "alentar" al líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, "en su intransigencia" y de "prolongar cada vez más esta guerra sin sentido" y concentre sus esfuerzos en conseguir un alto el fuego y promover negociaciones de paz.
Retenidos en un sótano con fracturas de columna y necrosis
En la jornada anterior, se descubrieron en la localidad de Petropávlovskaya Borschagovka, cerca de Kiev, unos 40 hombres retenidos en el sótano de una vivienda vinculada al cuerpo militar neonazi Azov*.
Según reportes médicos y de testigos, allí había personas en estado crítico, con necrosis y fracturas de columna, además de supuestamente un fallecido y un adolescente de 14 años que se encontraba en estado de 'shock' tras ser golpeado con una pala. Una médica que logró acceder al lugar denunció el ingreso de detenidos maniatados y encapuchados.
Mientras la Policía negó las detenciones ilegales, el 1er Cuerpo de la Guardia Nacional Azov emitió un comunicado calificando las denuncias de tortura como "información no verificada", aunque admitió que cuatro detenidos por abandono no autorizado de su unidad fueron hospitalizados con lesiones.
Por su parte, el comandante de la Guardia Nacional de Ucrania, Alexánder Pivnenko, alegó que el lugar es un "punto de despliegue temporal" para movilizados y desertores. No obstante, el hallazgo desató protestas masivas frente al edificio, donde se registraron violentos enfrentamientos y uso de gas lacrimógeno.
*Azov, organización prohibida y calificada de terrorista en Rusia