Del escándalo sexual al helado de colores: exfutbolista alemán inicia un inesperado negocio

El exintegrante de la selección alemana fue excluido de la plantilla campeona del Mundial 2014.

Max Kruse, de 38 años y exintegrante de la selección alemana de fútbol, ha empezado a vender helado personalizado con los colores de algunos clubes de la Bundesliga tras su retiro del fútbol profesional, informó The Sun este 1 de noviembre.

"Ahora hago helado de clubes, concretamente de espagueti. Cooperamos con equipos como el Borussia Dortmund y lo ofrecemos en sus colores en el estadio", afirmó el futbolista alemán sobre su nuevo emprendimiento.

El helado de espagueti es un postre popular en Alemania que imita a un plato de pasta. Se elabora pasando helado de vainilla por una prensa especial que forma finos hilos similares a los espaguetis, y se sirve con salsa de fresa y coco rallado para simular la salsa y el queso.

El postre, servido en vasos de 330 ml y producido al cien por ciento por él y un socio cuya familia lleva tres décadas fabricando helados, ya está a la venta para clubes como el Borussia Dortmund, MSV Duisburg, VfL Bochum, Preussen Münster, Fortuna Düsseldorf y Arminia Bielefeld.

El delantero, que jugó en el Werder Bremen, el Wolfsburgo y por última vez en el SC Paderborn en 2023, reveló hace dos años que fue excluido del Mundial 2014 tras solicitar los servicios de una trabajadora sexual a su habitación durante una concentración de la selección alemana en Londres (Reino Unido) en 2013.

Kruse, que usualmente pedía acompañantes a habitaciones de otros pisos para mantener la discreción, en esa ocasión la solicitó directamente a su cuarto asignado. Se cruzó en el pasillo con el entonces asistente del seleccionador, Hansi Flick, y minutos después él y el gerente de la selección, Oliver Bierhoff, le ordenaron abandonar el equipo. Kruse vincula el episodio a su exclusión, aunque el entonces entrenador de la selección cuatro veces campeona del mundo, Joachim Löw, lo negó y lo atribuyó a motivos deportivos.