Las multitudinarias manifestaciones celebradas este sábado en Francia y Alemania han derivado en violentos enfrentamientos con las fuerzas del orden.
Francia
Decenas de manifestantes encapuchados y vestidos de negro arrancaron adoquines con martillos y los lanzaron contra la Policía en la capital francesa. También se registró el lanzamiento de al menos un artefacto incendiario, ante lo cual los agentes respondieron con gases lacrimógenos y varias cargas con porras.
En Toulouse, la Policía utilizó cañones de agua contra una manifestación no autorizada que reunió a varios miles de personas, en su mayoría jóvenes.
En Marsella también se produjeron enfrentamientos entre la Policía antidisturbios y los manifestantes, después de que varios cientos de personas se reunieran en el distrito de Réformés, en el centro de la ciudad, donde no estaban permitidas las concentraciones no autorizadas.
En las redes sociales se han compartido imágenes de las consecuencias de los disturbios en París. En ellas se ven vehículos en llamas, una fuerte presencia policial y manifestantes lanzando cócteles molotov contra los agentes.
El Ministerio del Interior francés informó que, hasta las 18:00 horas, se han registrado 296 detenciones en todo el país en relación con las protestas.
Alemania
En la ciudad alemana de Hamburgo también se han producido fuertes tensiones entre las fuerzas del orden y los manifestantes. Algunos manifestantes arrojaron fuegos artificiales y vallas de construcción a los agentes. La Policía antidisturbios respondió con "fuerza directa", según las autoridades.
Cerca de la estación central de trenes de la ciudad, varios manifestantes arrancaron vallas de plástico y posteriormente les prendieron fuego. La Policía intervino para dispersar a la multitud y, en algunos casos, utilizó gas pimienta. Finalmente, las llamas fueron apagadas con un cañón de agua.
Varios miles de personas se congregaron también en Colonia. La Policía decidió cancelar la marcha debido al uso de pirotecnia y a que algunos participantes llevaban máscaras. Tras la dispersión de la manifestación se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y la Policía. Se lanzaron fuegos artificiales contra los agentes, que a su vez, emplearon dos cañones de agua.
Por su parte, el ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck, denunció que varios agentes de Policía resultaron heridos en enfrentamientos durante una manifestación en Fráncfort. "Lanzaron un ataque masivo contra la Policía con botellas, piedras y pirotecnia", afirmó, agregando que, a su vez, los agentes emplearon cañones de agua contra la multitud.
En Bremen, las protestas se volvieron violentas a primera hora de la tarde. Varios agentes fueron agredidos a puñetazos y patadas. Asimismo, al menos un contenedor de basura fue incendiado, se lanzaron fuegos artificiales y bombas de humo, y se corearon consignas contra la Policía. La Policía respondió con cañones de agua e identificó a varias personas. Un amplio dispositivo policial permanece en el lugar.