La noche del 30 de octubre, un tren expreso descarriló en el norte de la isla japonesa de Hokkaido tras chocar con un oso.
No se reportaron heridos entre los pasajeros ni el personal del tren, y los 32 viajeros que permanecieron en el lugar fueron trasladados en taxi hasta sus destinos.
El incidente obligó a suspender el servicio ferroviario en algunos tramos de la línea afectada.
