El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, tuvo que abrirse literalmente el paso para poder entrar en la sede del Tribunal Constitucional en la madrugada de este sábado. La propia Anna Korwin-Piotrowska, quien más temprano asumió la dirección provisional de la institución judicial, decretó la suspensión de sus máximas autoridades y luego en varias ocasiones le propuso a Nawrocki reunirse esta jornada, le bloqueó la entrada e incluso forcejeó con el mandatario, en un aparente intento de impedir que ingresara en las instalaciones.
Caos y denuncias de "golpe de Estado" en Polonia, MINUTO A MINUTO
"¡Manos fuera del presidente!", reaccionó el partido polaco Confederación de Libertad e Independencia. El secretario de Estado y jefe de la Oficina presidencial de política internacional, Marcin Przydacz, culpó al primer ministro, Donald Tusk, de buscar "limitar la democracia en Polonia y demoler el estado de derecho" por la fuerza.
"La gente del primer ministro Tusk, que intentó ilegalmente tomar el control del Tribunal Constitucional, accedió entonces a reunirse con el presidente Nawrocki en el edificio del tribunal; sin embargo, a la llegada del presidente, intentaron bloquear su entrada", resumió la situación.
Mientras, el juez del Tribunal Constitucional Maciej Berek, quien difundió un video del forcejeo, aseguró que "el presidente no entró al edificio del Tribunal", sino que "atacó físicamente" a Korwin-Piotrowska y los demás jueces.
"¿Estás loco? Literalmente, la misma Korwin-Piotrowska invitó al presidente al Tribunal Constitucional", le respondieron enseguida en los comentarios. "El presidente está impidiendo su golpe de Estado", comentó el diputado Sebastian Kaleta.