Petroleras estadounidenses triplicaron sus ganancias durante la guerra contra Irán

Al otro lado, ciudadanos estadounidenses están pagando la gasolina al precio más alto registrado en los últimos 4 años.

Las principales petroleras estadounidenses casi han triplicado sus beneficios desde finales de febrero pasado, cuando EE.UU. e Israel atacaron Irán, en un momento donde los precios de los combustibles juegan en contra del presidente Donald Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato, convocadas para el 3 de noviembre, reporta The New York Times.

De acuerdo con la compilación de datos hecha por el diario, que corresponden a los últimos 6 meses, gigantes de la industria como Chevron, Exxon Mobil y Valero obtuvieron ganancias del orden de 130.000 millones de dólares en el lapso comprendido entre abril y septiembre del 2026. A modo de contraste, se apunta que las mismas empresas ganaron 47.000 millones de dólares durante el mismo período del año anterior.

No obstante, esas ingentes ganancias tienen un reflejo incómodo dentro del país norteamericano: desde el inicio de la guerra, los estadounidenses han destinado 147.000 millones de dólares adicionales a sufragar los crecientes costos de la gasolina y el diésel, derivados de las consecuencias directas del conflicto, que incluyen el cese casi total del tránsito de buques a través del estrecho de Ormuz, así como los bombardeos hutíes sobre yacimientos sauditas y sobre rutas de navegación en el mar Rojo.

En ese contexto, los productores estadounidenses se han beneficiado directamente del alza de los precios del petróleo, al punto que Chevron y Exxon Mobil exhiben los réditos más altos registrados desde el 2022, cuando la intensificación del conflicto en Ucrania también empujó al alza los precios del crudo. En particular, las ganancias de Chevron casi se triplicaron durante el tercer trimestre del 2026, mientras que las de Exxon Mobil se ubicaron mucho más allá del doble durante el mismo período.

Aprovechamiento y consecuencias del desastre

Además, las refinerías estadounidenses han aprovechado la destrucción generalizada de infraestructura de refino en países de Oriente Medio y la amenaza de ataques con drones ucranianos a refinadoras rusas para obtener ganancias, dado que pueden ofrecer como contraprestación la seguridad de sus operaciones dentro del país. Eso explica por qué Valero y Phillips 66 computan ganancias récord para el tercer trimestre del año en curso.

En línea similar, las trasnacionales petroleras europeas como Shell, Total y Repsol duplicaron ampliamente sus beneficios en el trimestre anterior respecto al mismo lapso del 2025, mientras los ciudadanos europeos deben lidiar con facturas energéticas que han sobrepasado cualquier límite anterior. En función de eso, algunos ministros de Finanzas de países de la Unión Europea han exigido que se impongan a esas empresas impuestos extraordinarios.

La paradoja de ganancias sin precedentes y altos precios de los combustibles se ha extendido a EE.UU., donde la gasolina se cotiza a 4,29 dólares por galón, el valor más alto registrado desde el 2022. Trump, por su parte, ha tratado de rebajarle importancia al asunto, al presentarlo como "un pequeño precio a pagar" para frenar las supuestas ambiciones iraníes de fabricar un arma nuclear, pero ese alegato no termina de cuajar entre los votantes.

Según un sondeo de Gallup aparecido esta semana, el 72 % de los entrevistados sostuvo que el precio de la gasolina es una variable de extrema importancia para decidir su voto en las elecciones de mitad de mandato. La mayor parte de los sondeos proyecta que el Partido Republicano perderá el control de al menos una de las dos cámaras en el Congreso, al arrastrar una desventaja estimada respecto a los demócratas de entre ocho y nueve puntos porcentuales a nivel nacional.

Más allá de las retóricas, Trump ha tratado de paliar los efectos internos del conflicto en Oriente Medio levantando las sanciones que le fueron impuestas al diésel ruso. Desde entonces, al menos tres buques han zarpado de puertos rusos rumbo a EE.UU. El mandatario también ha instado al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, a cesar los ataques contra las refinerías rusas, pero este ha hecho caso omiso a dicha petición.