Lavrov comenta el "escándalo en la noble familia europea" por las llamadas de Finlandia y Noruega a Putin

Europa busca hacerse un hueco en el proceso de negociaciones sobre Ucrania, afirmó el canciller ruso.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró este viernes que en Europa se desató un escándalo después que el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, mantuvieran una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, lo que en realidad puso al descubierto una vez más los intentos europeos de intervenir en el proceso de negociaciones sobre Ucrania.

"En esa noble familia europea hay un escándalo porque Stubb y Store llamaron al presidente de Rusia", señaló durante la rueda de prensa, en el marco de su visita a EE.UU. para participar en la reunión de ministros de Exteriores del G20. Lavrov añadió que los líderes europeos dijeron haber advertido a todos sobre esa llamada y que después compartieron su contenido con los socios.

"Aquí no se trata de quién dice qué. Es evidente para todos que los europeos quieren hacerse un hueco en el proceso de negociaciones. Y está claro que quieren evitar a toda costa que estas conversaciones queden exclusivamente en manos de Rusia y EE.UU., que planean celebrar una reunión trilateral en Abu Dabi con la participación de expertos ucranianos", indicó el ministro.

Asimismo, señaló que lo importante no es lo que Europa quiera, sino lo que realmente puede aportar al proceso. En este contexto, Lavrov recordó episodios en los que, según él, los propios países europeos incumplieron los acuerdos alcanzados. Así, mencionó las negociaciones de Minsk en 2014, cuando Alemania y Francia se proclamaron garantes, y luego reconocieron que nunca habían tenido intención de cumplirlo.

Llamada a Moscú

Este martes 27 de octubre, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, mantuvieron una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin. Primero, la anunció la Oficina del presidente finlandés y después la confirmó el Kremlin.

La llamada fue solicitada por los dos líderes europeos y se centró en la discusión del conflicto ucraniano y su posible resolución pacífica. "El objetivo de la llamada fue transmitir directamente al presidente Putin mensajes relativos a futuras negociaciones que contribuyan a finalizar la guerra. La conversación estuvo vinculada a los próximos encuentros que tendrán lugar en Abu Dabi", reza el comunicado del presidente finlandés. 

Stubb reconoció que la resolución del conflicto ucraniano requiere un diálogo directo con Moscú. "Somos países vecinos de Rusia. El resultado de la guerra tendrá un impacto directo en nuestra seguridad y en la de Europa. Poner fin a la guerra requiere un diálogo directo", afirmó el jefe de Estado finlandés, calificando la conversación con su par ruso de "abierta y sustancial".

Por su parte, Store señaló que desde Oslo y Helsinki subrayaron "la importancia de una desescalada del conflicto".