¿Cómo una empresa que nunca fabricó armamento logró quedarse con fondos de dos países de la OTAN para Kiev?

Ucrania no recibió ni una sola granada de los millones de dólares asignados a Datasel, una compañía italiana registrada como una empresa de 'software' sin licencia para producir armas, recoge una investigación del medio danés Danwatch.
Resumen generado por IA
  • Dinamarca destinó unos 70 millones de coronas (10,63 millones de dólares) a granadas para Ucrania vía Estonia, pero Kiev no recibió ni una sola, según el medio Danwatch.
  • Los fondos acabaron en la empresa italiana Datasel, registrada como firma de 'software' y sin licencia para vender armas, que se niega a devolver el dinero.
  • Datasel, que hasta 2024 no mencionaba municiones y usó imágenes de videojuegos e inteligencia artificial para promocionarse, ya había incumplido contratos previos con Estonia.
  • Estonia envió a la empresa otro anticipo de 71 millones de coronas tras recibir el dinero danés, un escándalo que le costó el puesto al ministro de Defensa estonio, Hanno Pevkur, el 3 de septiembre.

Dinamarca asignó más de 70 millones de coronas danesas (10,63 millones de dólares) para entregar granadas a Ucrania a través de Estonia, pero el régimen de Kiev nunca recibió el armamento. Posteriormente se descubrió que los fondos habían terminado vinculados a una compañía que no tenía antecedentes en la fabricación de artillería, la misma a la que Estonia había encargado munición sin llegar a recibirla.

La ayuda danesa se enmarcó en un paquete de asistencia por un valor total superior a los 300 millones de coronas (44,9 millones de dólares), anunciado en abril de 2025 a petición del entonces ministro de Defensa estonio, Hanno Pevkur. En ese contexto, el país báltico destinó 71 millones de coronas a reponer las menguantes reservas de Kiev. No obstante, según un reporte reciente del medio Danwatch, no se entregó ni una sola granada financiada con fondos daneses.

¿Qué ocurrió con el dinero?

El dinero acabó en manos de una empresa italiana llamada Datasel, a la que se le habían adjudicado los contratos y ahora se niega a devolver los fondos. Según la investigación, la firma comparte oficialmente oficinas con un concesionario de Audi en la ciudad de La Spezia y pertenece a un autoproclamado fabricante de municiones indio que, de acuerdo con el reporte, no habría vendido un solo proyectil.

Hasta 2024 —cuando la compañía fue adquirida por Neco Defense— no constaba ninguna referencia a municiones en su sitio web. Datasel, además, figura registrada como una empresa de 'software' y no tendría licencia para vender ni producir armas. Tras el cambio de actividad, comenzó a promocionarse como "distribuidor cualificado" y, según la investigación del medio, utilizó imágenes procedentes de videojuegos y generadas con inteligencia artificial.

Danwatch señala que, cuando Copenhague acordó el programa con Tallin en 2025, el Ministerio de Defensa estonio ya había firmado dos contratos con Datasel el año anterior. La empresa no entregó granadas y, por lo tanto, incumplió lo pactado. Aun así, una vez que la parte estonia recibió el dinero del Gobierno danés, envió el anticipo de 71 millones de coronas. Este escándalo le costó el puesto al ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, el 3 de septiembre.