El empresario argentino Luis Grande, propietario de Baires Fly, la compañía que trasladó a Flávio Bolsonaro y su familia desde Argentina hasta EE.UU., reveló que recibió 150.000 dólares por el vuelo privado y que la operación fue gestionada por un intermediario del sector aeronáutico radicado en Florida. El dinero fue transferido desde una cuenta bancaria estadounidense a una entidad argentina, según declaró a la agencia AFP.
"A mí me contrató un 'broker' (intermediario que comercializa vuelos privados) a quien conozco desde hace 10 años, que vende vuelos y vive en Estados Unidos", explicó Grande. El empresario se negó a identificar a esa persona y aseguró que desconoce quién fue el cliente final que solicitó el traslado. También afirmó que, según le dijo el intermediario, este tampoco conocía previamente a Bolsonaro.
Las declaraciones se conocieron después de que el diario estadounidense The New York Times publicara que el avión habría sido contratado por Jason Miller, asesor del presidente Donald Trump. Sin embargo, Grande no confirmó esa versión y, hasta el momento de la publicación de la información, la Casa Blanca no se había pronunciado al respecto. El propietario de Baires Fly habló desde Florida y precisó que los 150.000 dólares fueron enviados desde la cuenta de una empresa del intermediario.
Huida a través de Argentina
Bolsonaro llegó a EE.UU. este miércoles, después de abandonar Brasil por vía terrestre y cruzar hacia Argentina, pese a que el Supremo Tribunal Federal brasileño le había prohibido salir del país y ordenado entregar sus pasaportes. La medida judicial había sido dictada en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. El dirigente viajó acompañado por su esposa y sus dos hijas.
Según los registros migratorios argentinos, la familia ingresó al país el martes 27 de octubre a las 22:50 a través del puente internacional Tancredo Neves. Posteriormente, abordó en Puerto Iguazú un avión Gulfstream G400 de Baires Fly, que despegó a las 00:21 AM del 28 de octubre con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, antes de continuar hacia Miami. Las autoridades argentinas señalaron que los cuatro viajeros presentaron documentación válida y no tenían impedimentos registrados para ingresar al territorio nacional.
El viaje desató una controversia política y judicial en Argentina. La fiscal Paloma Ochoa solicitó medidas preliminares para determinar si funcionarios del gobierno de Javier Milei facilitaron irregularmente el traslado del excandidato brasileño. Por su parte, el Ejecutivo negó cualquier participación indebida y aseguró que entregó a la Justicia los registros migratorios y aeroportuarios correspondientes. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, sostuvo que no existía ninguna alerta de Interpol que impidiera el tránsito de Bolsonaro por el país.


