Una imagen de una soldado israelí sonriente frente a la iglesia de San José, en el sur del Líbano, circuló este miércoles en redes sociales y generó indignación, informa el diario L'Orient-Le Jour. La fotografía muestra a la militar frente al templo, en la ocupada aldea cristiana de Qaouzah, en el distrito de Bint Jbeil.
La iglesia, con su entrada bloqueada por un montículo de tierra, aparece rodeada de ruinas. El alcalde, Charbel Rizk, declaró a ese medio que pidió la preservación del templo y exigió un acceso seguro a la localidad.
Rizk instó al papa León XIV y a las autoridades libanesas a "preservar esta iglesia de 120 años" y subrayó el vínculo profundo de los residentes con el edificio. Además, indicó que la cúpula y el interior ya habían sufrido daños durante el conflicto, y agregó que los habitantes no tienen acceso al pueblo desde el inicio de la guerra, a principios de marzo.
Qaouzah se encuentra en una zona estratégica del sur del Líbano, lo que significa que la aldea paga el precio en cada guerra.
Por su parte, Vincent Gélot, director de la asociación católica francesa Obra de Oriente, que envía suministros semanales a aldeas cristianas aisladas del sur del Líbano, respaldó el llamado de Rizk y afirmó: "Es inaceptable atacar santuarios religiosos". No obstante, aclaró que se desconoce la fecha de los daños y la identidad de los responsables.
En sus redes sociales, el grupo SOS Chrétiens de Jabal Amel condenó lo que calificó como "la falta de respeto del Ejército israelí hacia los edificios religiosos cristianos" y preguntó: "¿Es la iglesia de Qaouzah una amenaza para Israel?".
El Ejército israelí ya había atacado edificios religiosos en el sur del Líbano:
En mayo, una foto de un soldado israelí en Dibil abrazando una estatua de la Virgen María y colocándole un cigarrillo en la boca provocó indignación.
Ese mismo mes, las tropas israelíes destruyeron un convento cristiano en Yaroun.
El 21 de abril, el Ejército israelí condenó a un mes de prisión a un soldado que vandalizó una estatua de Jesús en Dibil y al soldado que lo fotografió.