Brasil con 'z', aliados descolocados y un rival reforzado: la tragicomedia de la huida de Flávio

La inesperada fuga del excandidato presidencial puede hacerle al clan Bolsonaro más daño que la derrota en las urnas.

Flávio Bolsonaro, que hace apenas tres semanas ganaba la primera vuelta y se veía en el Palacio del Planalto, ha terminado la campaña en EE.UU. El senador abandonó Brasil tras perder ante Lula y lo justificó con el temor a ser "silenciado o encarcelado", aunque ni la Policía Federal ni la Fiscalía veían motivos para detenerlo.

La huida, acompañada de una carta que llegó a circular en tres versiones distintas, ha dejado descolocados incluso a sus colaboradores más cercanos. Para la derecha brasileña, el golpe puede ser más duro que la propia derrota: el clan Bolsonaro pierde peso y el camino hacia 2030 se abre para otro dirigente.

Un temor sin sustento

En su carta, Flávio afirma que se fue para preservar su seguridad jurídica y la de su familia, y para poder liderar la oposición desde el extranjero sin ser "silenciado o encarcelado".

Sin embargo, en la práctica no corría un peligro real de acabar en prisión a corto plazo. El 26 de octubre, el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, le prohibió salir del país y le ordenó entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas, en medio de las acusaciones en su contra. Pero Moraes tomó esa decisión prácticamente en solitario.

La Policía Federal señaló que la resolución de Moraes no permitía detenerlo, y nunca llegó a emitirse una orden de arresto. Además, Flávio es senador en ejercicio y goza de inmunidad, por lo que lo único que le amenazaba era la prohibición de salir del país mientras durara la investigación.

La decisión de Moraes también fue criticada dentro de la Procuraduría General de la República, donde la consideraban débil.

El "presidente electo" que duró 45 minutos

Otro tropiezo de Flávio fue publicar hasta tres versiones de su carta. La primera llevaba el escudo de Brasil con la grafía "Brazil", con 'z', que no se usa desde 1931.

El segundo documento apareció 13 minutos después y sustituía el escudo por el actual, con la leyenda "República Federativa do Brasil". En ambas versiones, Flávio se presentaba como "presidente electo". Unos 45 minutos más tarde, el texto volvió a cambiar y reemplazó "presidente electo" por "líder de Brasil".

Según Metrópoles, el documento de Flávio fue generado muy probablemente con ChatGPT, de acuerdo con una herramienta de detección de textos creados por inteligencia artificial. 

Nadie lo sabía

La huida de Flávio es también un duro golpe para los aliados que se quedaron en Brasil. Como señala El País, la decisión sorprendió a prácticamente todos ellos, incluido su círculo más cercano.

Quedan en una posición incómoda: el hombre llamado a liderar la oposición, al que votaron 60 millones de personas, se ha marchado y los ha abandonado a ellos y a sus electores. El coordinador de campaña de Flávio, Rogério Marinho, aseguró que no sabía nada de la carta ni de los planes de su candidato en EE.UU.

Según Metrópoles, algunos aliados calificaron la decisión en privado como "estúpida" y "cobarde". La queja principal es que Flávio volvió a incumplir lo que había prometido", señala el medio en relación con la declaración que hizo Bolsonaro en la víspera, cuando aseguró que se quedaría en el país. 

¿Quiénes ganan?

El gran ganador es el presidente Lula, porque la huida deja muy mal parado a su principal rival. Además, el mandatario mejora claramente sus opciones de alcanzar acuerdos con varios partidos en la pugna por el Senado y su presidencia.

Otro de los grandes beneficiados es Tarcísio de Freitas, que ganó con holgura las elecciones para gobernador de São Paulo. Su victoria en primera vuelta, con más del 60 % de los votos, lo convierte en uno de los líderes de la oposición y le abre el camino hacia las presidenciales de 2030. Hasta ahora, sus opciones dependían de si alguien del clan Bolsonaro decidía presentarse, y el clan ha salido muy debilitado de este episodio.

"Tarcísio se queda con el electorado descontento con las elecciones y con el papel de quien canaliza ese descontento por la vía legal. Es evidente que la familia pronto se dará cuenta de que su principal enemigo no es Lula, sino este hombre", opina el consultor político Gleb Kuznetsov.