Muere la cuidadora atacada por un leopardo en un parque safari

La fallecida era una trabajadora veterana muy querida que comenzó a trabajar en el lugar a los 17 años, acumulando casi 40 años de experiencia. "Su muerte nos conmueve profundamente a todos", declaró el parque.
Resumen generado por IA
  • Una veterana cuidadora de casi 40 años de experiencia en el parque safari Beekse Bergen, en Países Bajos, falleció tras ser atacada por un leopardo persa.
  • El ataque ocurrió durante una ronda matutina cuando los felinos, por una fuerte tormenta, seguían encerrados en el recinto interior en lugar de estar en el área exterior.
  • No está claro si la trabajadora sabía que los animales permanecían dentro cuando ingresó sola, pese a que la medida excepcional figuraba en el informe diario.
  • La ausencia de cámaras de seguridad en la zona dificulta reconstruir cómo el leopardo superó la barrera física; el parque anunció una investigación independiente.

Una cuidadora de animales falleció este martes a causa de las graves heridas que sufrió el pasado sábado tras ser atacada por un leopardo persa en el parque safari Beekse Bergen, en Países Bajos. La institución confirmó el deceso y anunció el inicio de una "investigación independiente" para esclarecer la tragedia.

La víctima permanecía en coma inducido y en estado crítico tras ser operada de urgencia el mismo día del suceso por severas lesiones en la cabeza y el cuello. Pese a los esfuerzos médicos, su cuadro empeoró de forma irreversible.

La fallecida era una trabajadora veterana muy querida que comenzó a trabajar en Beekse Bergen a los 17 años, acumulando casi 40 años de experiencia. "Su muerte nos conmueve profundamente a todos", declaró el parque, que habilitó un espacio conmemorativo en sus instalaciones.

Los hechos

El ataque ocurrió alrededor de las 11:00 (hora local), mientras la empleada realizaba una ronda por la zona de depredadores. A esa hora, los felinos suelen estar en el área exterior; sin embargo, debido a una fuerte tormenta, habían permanecido encerrados desde la noche del viernes.

Aunque esta medida excepcional quedó registrada en el informe diario entregado al turno matutino, aún no está claro si la trabajadora sabía que los animales seguían adentro cuando ingresó sola al recinto interior.

En circunstancias normales debe existir una barrera física entre el personal y las fieras, pero al menos un leopardo logró alcanzarla. A pesar de la brutalidad del ataque, la mujer consiguió pedir auxilio por radio. La ausencia de cámaras de seguridad en esa zona ha dificultado reconstruir con exactitud cómo se produjo el accidente.