Volkswagen podría empezar a utilizar software chino en lugar del desarrollado por la empresa estadounidense Rivian para sus modelos en Europa, reportó Manager Magazine, citando a las fuentes familiarizadas con el asunto.
El jefe de la marca, Thomas Schafer, tenía previsto presentar este martes ante la junta directiva del grupo un plan para ampliar el uso de tecnologías chinas. La iniciativa abarcaría aproximadamente tres cuartas partes de los modelos de próxima generación de las marcas Volkswagen, Skoda y Cupra, que están ampliando su oferta de vehículos eléctricos en Europa.
Los sistemas desarrollados por los socios chinos funcionan con éxito en vehículos comercializados en el gigante asiático, incluso en aquellos que utilizan plataformas antiguas del grupo Volkswagen desarrolladas en Europa.
Además, el base tecnológico chino resulta más económico que el software de Rivian. Según los cálculos, la empresa podría ahorrar entre 4.000 y 5.000 millones de euros (entre 4.500 y 5.600 dólares) al adoptar la tecnología china para la producción de sus modelos clave.
Hasta ahora, la compañía utilizaba el software desarrollado conjuntamente con Xpeng para el mercado chino y una tecnología diferente, creada en colaboración con Rivian, para los vehículos destinados a los mercados occidentales.
Programa de reestructuración
El gigante automovilístico alemán lleva tiempo enfrentándose a graves dificultades económicas. Según se informó en septiembre, la junta directiva de Volkswagen se preparaba para recomendar el cierre gradual de cuatro fábricas en Alemania como parte de un programa de reestructuración destinado a "estabilizar la calificación crediticia de Volkswagen y los costes de capital y refinanciación asociados", ya que las actuales estructuras empresariales "ya no bastan para garantizar la competitividad y la rentabilidad a largo plazo".
Como parte de su programa de reducción de costes, la compañía también planeaba poner fin a la producción de automóviles de la marca española SEAT y estudiaba la posibilidad de vender el fabricante italiano de motocicletas Ducati. Recientemente, Volkswagen también anunció sus planes de congelar hasta 2030 los salarios de una parte significativa de sus 600.000 empleados en todo el mundo.
- La industria automotriz europea atraviesa una de las mayores crisis de su historia. El cierre de plantas, los despidos masivos y la caída de los beneficios se han convertido en una constante para un sector que durante décadas fue uno de los principales motores económicos del continente.
- Detrás de la crisis confluyen varios factores: el aumento de los costes energéticos, provocado, entre otros cosas, por la renuncia a los recursos energéticos rusos,
la presión regulatoria derivada de las políticas climáticas, la reorganización de las cadenas de suministro y una competencia internacional cada vez más intensa.