Putin sobre la energía en Europa: "No le caves un hoyo a otro, no sea que acabes tú mismo cayendo en él"

Europa está asestando "un golpe a su propia industria y a su ámbito social al renunciar a las fuentes de energía rusas y romper contratos a largo plazo", subrayó el mandatario ruso.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, comentó este martes la situación energética en Europa, enfatizando que los líderes del bloque comunitario están asestando "un golpe a su propia industria y a su ámbito social al renunciar a las fuentes de energía rusas y romper contratos a largo plazo".

"En Rusia hay un refrán que dice: 'No le caves un hoyo a otro, no sea que acabes cayendo tú mismo en él'. En mi opinión, eso es precisamente lo que ha ocurrido hoy en los países de la Unión Europea", declaró durante su intervención en la VIII Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG).

Según el mandatario ruso, para hacer frente a los desafíos que afronta la industria mundial del gas, es fundamental "no erigir barreras, sino fortalecer la cooperación, especialmente entre las naciones exportadoras de gas".

"Esto debe lograrse aprovechando las capacidades propias y las tecnologías soberanas, al tiempo que se fomenta una colaboración abierta y basada en la confianza, sustentada en los principios de beneficio mutuo y respeto por los intereses de cada parte", continuó.

"Graves consecuencias"

Al mismo tiempo, advirtió que cualquier intento de excluir al país euroasiático del mercado mundial del gas tendrá graves consecuencias, ante todo costos exorbitantes para los consumidores, recordando que "en los últimos años" las compañías gasíferas rusas "se han enfrentado a ciertas dificultades, incluidas las restricciones por parte de algunos países". 

"En este sentido, volveré a subrayar que cualquier intento de excluir a Rusia de entre los participantes del mercado mundial del gas y de frenar el desarrollo de este sector en nuestro país tiene graves consecuencias. Ante todo, los crecientes y exorbitantes costos para los consumidores finales extranjeros de gas: compañías, empresas y hogares", destacó.

Crisis energética

Tanto la decisión de la UE de romper en general con los hidrocarburos rusos baratos como la imposibilidad de suministrar gas directamente a través del Nord Stream, que fue volado en el 2022, provocaron una crisis energética en el bloque comunitario. 

La reciente escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas y, como resultado, Europa se enfrenta a una energía todavía más cara, presión sobre los hogares y las empresas, cierres industriales, despidos y una economía cada vez más debilitada.

Las reglas de la UE obligan a los países miembros a rellenar sus reservas de gas hasta al menos el 80 % de la capacidad nacional para diciembre, algo que normalmente se hace en verano, cuando la demanda y los precios suelen ser más bajos. Actualmente, los depósitos de gas están llenos en un 73,7 %. En un escenario de escasez del GNL procedente de Catar y con temperaturas inferiores a la media, el precio del gas podría escalar hasta los 110 euros por megavatio/hora durante el invierno boreal.

Uno de los ámbitos más golpeados resultó ser la industria automotriz que atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas. La fabricación de automóviles requiere enormes cantidades de energía, especialmente para producir acero, aluminio, productos químicos y baterías. Como consecuencia, el encarecimiento energético ha repercutido sobre toda la cadena de suministro, elevando el coste final de los vehículos y reduciendo los márgenes de beneficio de los fabricantes. En ese contexto, muchas marcas de automóviles conocidas, entre ellas BMW, Porsche, Volkswagen han llevado a cabo amplios recortes de plantilla.