El precio del gas natural en Europa superó los 97 euros por megavatio-hora por primera vez desde 2022, ante la creciente preocupación sobre los suministros energéticos a la región durante este invierno, informa Bloomberg.
Los precios del gas de referencia registraron este lunes un aumento del 3,5 % y se prevén nuevos incrementos a medida que aumente la demanda para calefacción en los próximos días, a lo que se suma la incertidumbre ante una posible escalada de los conflictos en Oriente Medio. Otro factor que impulsa los precios es la escasez generalizada de gas en los mercados, lo que ha generado competencia con otros compradores, como los de Asia.
Desde que se dejó de comprar energía a Rusia y fueron saboteados los gasoductos Nord Stream, Europa se ha visto sumida en una crisis energética. La diversificación de los suministros ha dejado al continente vulnerable ante cualquier interrupción en el abastecimiento, especialmente ante la llegada del invierno. Actualmente, el nivel de llenado de los almacenes de gas en la UE es de alrededor del 75 %, lo que representa el nivel más bajo de la temporada en toda la historia de los registros desde 2009, mientras que en Alemania este indicador es aún más bajo y asciende al 61 %.
Crisis energética
Tanto la decisión de la UE de romper en general con los hidrocarburos rusos baratos como la imposibilidad de suministrar gas directamente a través del Nord Stream, que fue volado en el 2022, provocaron una crisis energética en el bloque comunitario.
El inesperado romance del 'corazón' de Europa con el gas ruso
La reciente escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas y, como resultado, Europa se enfrenta a una energía todavía más cara, presión sobre los hogares y las empresas, cierres industriales, despidos y una economía cada vez más debilitada.
Las reglas de la UE obligan a los países miembros a rellenar sus reservas de gas hasta al menos el 80 % de la capacidad nacional para diciembre, algo que normalmente se hace en verano, cuando la demanda y los precios suelen ser más bajos. En un escenario de escasez del GNL procedente de Catar y con temperaturas inferiores a la media, el precio del gas podría escalar hasta los 110 euros por megavatio/hora durante el invierno boreal.