El centro de Barcelona se ha visto sacudido este 24 de octubre por disturbios tras una protesta juvenil convocada a través de las redes sociales y no comunicada a las autoridades.
Decenas de jóvenes, muchos de ellos encapuchados y vestidos de negro, se concentraron en la plaza de Catalunya y sus alrededores. La movilización derivó en enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, la Policía autonómica catalana, que desplegaron unidades antidisturbios para dispersar a los grupos violentos.
Los disturbios incluyeron la quema de contenedores y papeleras, el armado de barricadas con mobiliario urbano y motocicletas, el lanzamiento de piedras contra los agentes y el saqueo de comercios. Algunos establecimientos, incluido El Corte Inglés de la plaza de Catalunya, cerraron sus puertas para evitar daños. La Guardia Urbana también cortó los accesos a varias calles del centro, mientras las fuerzas de seguridad instaban a la población a evitar la zona.
La convocatoria estaba vinculada con iniciativas que buscan reproducir en España las protestas juveniles registradas recientemente en Francia.
Según reportes, algunas agrupaciones difundían mensajes en redes sociales y chats privados con instrucciones para acudir encapuchados y promover actos vandálicos. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los actos violentos y subrayó que el derecho a protestar no justifica agresiones ni destrozos.