Moscú y Kiev realizaron un canje de prisioneros de guerra bajo la fórmula 270 por 270, informaron este 23 de octubre el Ministerio de Defensa del país euroasiático y la Oficina de la Defensora del Pueblo de Rusia, Yana Lantrátova. Varias familias rusas separadas por el conflicto se reunieron con sus seres queridos gracias a una iniciativa humanitaria.
Pero hay heridas que no se cierran con el paso del tiempo.
Es el caso de los jóvenes que sobrevivieron al ataque del régimen de Kiev contra una residencia estudiantil en Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, la madrugada del 22 de mayo. Durante el bombardeo, 86 jóvenes se encontraban en el edificio. 21 personas fallecieron y más de 60 resultaron heridas.
Meses después de aquella masacre, supervivientes llegaron a Moscú para compartir sus testimonios y relatar cómo aquella experiencia los cambió.
"Empecé a sentir miedo de todo"
Niños y adolescentes dieron a RT su testimonio de supervivencia y de los momentos de pánico que vivieron.
Una chica llamada Daria contó sobre la "aterradora" experiencia, en la que acabó sepultada bajo los escombros. "Solo corría; quería vivir", señaló la mejor, añadiendo que aquel momento no podía pensar a causa de la subida de adrenalina.
"Después de lo que ocurrió, la situación se volvió verdaderamente aterradora. Empecé a sentir miedo de todo, de cualquier pequeño crujido. Especialmente durante la primera semana, fue algo absolutamente aterrador: cualquier ruido fuerte me aterrorizaba", agregó.
La experiencia de Nikita fue bastante similar a la de Daria. Durante el bombardeo "se vivió un pánico muy aterrador" y "el miedo se apoderó de todos", señaló. Según dijo, "todos estaban desbordado por las emociones". Al igual que Daria, los primeros días tras el ataque, el joven sentía temor ante cualquier ruido fuerte. "Solo el sonido de algo al caer hacía que mi corazón empezara a latir con fuerza", recordó.
"Hacen la vista gorda y fingen que el problema no existe"
Rusia ha denunciado que los países occidentales ignoraron este ataque y alerta del grave riesgo que esto constituye. Resaltó que medios de comunicación de varios países visitaron lo que quedó de la residencia para reportarlo, aunque otros medios se negaron a ir.
"No vemos una respuesta por parte de la comunidad internacional, de las organizaciones internacionales pertinentes ni de todos aquellos que se ocupan de los asuntos relacionados con la infancia. Cuando se trata del asesinato de niños, por alguna razón, todos en estos mismos organismos internacionales hacen la vista gorda y fingen que el problema no existe", criticó la defensora del pueblo de Rusia.
Además, las autoridades rusas subrayan que el régimen de Kiev realiza este tipo de ataques con asistencia de especialistas y armas de países de la OTAN, mientras Zelenski trata de justificar estos crímenes de guerra.
Así, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó en mayo, durante una reunión operativa con el Consejo de Seguridad, que Kiev trata de desviar la atención por dichos crímenes. Según el mandatario, Ucrania intenta "provocar una respuesta por parte de Rusia y, posteriormente [...] para culpar de todo a Rusia, a nuestro país, de todas las escaladas y consecuencias de tales crímenes".
- El Ejército del régimen de Kiev ataca continuamente instalaciones civiles en territorio ruso. Drones y misiles ucranianos impactan contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.
- En respuesta a estos crímenes, las Fuerzas Armadas de Rusia llevan a cabo ataques contra objetivos relacionados con el complejo militar‑industrial ucraniano, incluidos blancos militares y objetivos energéticos y de transporte.
El presidente Putin ha señalado en repetidas ocasiones que Moscú está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. En particular, enfatizó que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.


