A pocos días de las elecciones a la Knéset, Israel ha abierto un frente inesperado contra Egipto, uno de sus principales vecinos y el primer país árabe que firmó la paz con el Estado judío.
Se repiten las advertencias desde Tel Aviv sobre el Sinaí, la península que Egipto recuperó tras la guerra, mientras El Cairo intenta rebajar el tono. Detrás del choque verbal hay algo más que retórica electoral: Israel mira con recelo cómo crece la presencia militar egipcia en la península y cómo El Cairo estrecha lazos con Turquía.
"No habrá Sinaí"
El nuevo episodio comenzó con unas declaraciones del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, conocido por sus declaraciones provocadoras. El 5 de octubre advirtió que Egipto perdería la península del Sinaí si atacaba a Israel. Le respondió el diputado y periodista egipcio Mustafa Bakri: "El Ejército egipcio está listo para enfrentar y aplastar a cualquiera que se atreva a poner en peligro la seguridad nacional".
Una semana después, el 14 de octubre, el presidente egipcio, Abdulfatah al Sisi, aseguró que su país no tiene "agendas ocultas" ni ambiciones contra nadie. En respuesta a las palabras israelíes, recordó que Egipto "libró una guerra para defender su tierra y recuperó todo su territorio". También se preguntó si en ciertos círculos de Israel existen "percepciones o temores injustificados sobre ambiciones egipcias contra ellos".
"¿Quién les dijo que queremos pelear? No tenemos ninguna agenda contra nadie. Tenemos nuestra tierra. Luchamos por ella, la recuperamos y ahí se acabó", afirmó.
Pero la mesurada respuesta egipcia no convenció al ministro israelí, que repitió sus amenazas el 20 de octubre. Smotrich dijo que las palabras de Al Sisi no lo tranquilizan y añadió que Israel se asegurará de que El Cairo no lo ataque, y que si lo hace, "la próxima vez que ataquen, no habrá Sinaí".
Un enemigo útil para la campaña electoral
Las amenazas llegan en vísperas de las elecciones en Israel, previstas para el 27 de octubre. Murad Sadygzade, presidente del Centro de Estudios de Oriente Medio, explicó a RT que, antes de los comicios, Tel Aviv podría apostar por una escalada para aumentar la popularidad del primer ministro y que los votantes entiendan que el país "necesita a un hombre duro como Netanyahu".
Uno de los motivos de inquietud para Israel es la creciente presencia militar egipcia en el Sinaí. Ya en 2025, según Axios, Netanyahu pidió a Marco Rubio que presionara a El Cairo. Funcionarios israelíes señalaban las pistas de aterrizaje en las bases aéreas del Sinaí y unas instalaciones subterráneas donde, según sus cálculos, se podrían almacenar misiles.
Egipto respondió que esas tropas son necesarias para combatir el terrorismo y el contrabando, y que su despliegue está acordado con Israel. En abril, unas maniobras con fuego real en el Sinaí alarmaron a los residentes de las zonas fronterizas israelíes, aunque se habían coordinado de antemano con Tel Aviv.
Además, Egipto se acerca cada vez más a Turquía, cuyas tensiones con Israel van en aumento. En febrero, Erdogan y Al Sisi firmaron un acuerdo marco de cooperación militar. En una sesión a puerta cerrada de la Knéset, Netanyahu expresó su preocupación por el crecimiento del Ejército egipcio. Lo que más inquieta a Israel es la producción conjunta de drones.



