Un nuevo análisis de fósiles realizado por un equipo internacional de investigadores ha aportado nuevas pruebas de que el Homo erectus habitaba el sur de África hace unos dos millones de años, aproximadamente 200.000 años antes que los ejemplares adultos conocidos de otros yacimientos, según un estudio encabezado por la Universidad La Trobe, de Australia.
Una parte importante de los descubrimientos paleontológicos no se producen durante las expediciones, sino a través del estudio más profundo de colecciones ya existentes. Los huesos fosilizados, una vez extraídos de la roca, suelen permanecer almacenados en los institutos durante años antes de que los investigadores realicen su análisis anatómico completo.
Esto es precisamente lo que ocurrió con una colección de fósiles de la cantera principal de Drimolen, en Sudáfrica, uno de los yacimientos paleoantropológicos más famosos del mundo.
Dos especies de homínidos: una inteligente y otra 'dentuda'
Hace dos millones de años, dos parientes humanos muy diferentes habitaban este territorio. Uno era el 'Homo erectus', con un cerebro más grande y molares más pequeños. El otro, el 'Paranthropus robustus', tenía un cerebro apenas un poco mayor que el de un chimpancé y presentaba dientes enormes, así como fuertes músculos masticatorios.
Al estudiar 18 fragmentos fósiles de las especies 'Homo erectus' y 'Paranthropus robustus', descubiertos en la cueva de Drimolen entre 1992 y 2019, Los científicos identificaron un fragmento de cráneo de un homínido adulto, denominado DNH 127 y datado en aproximadamente dos millones de años, que atribuyeron provisionalmente al Homo erectus.
Por lo tanto, el cráneo recién descrito, perteneció al 'Homo erectus' adulto más antiguo conocido, pues supera en 200.000 años la antigüedad de otros fósiles de esta especie de homínidos hallados en otras partes del mundo, como Dmanisi en Georgia, que tienen una antigüedad de 1,8 millones de años.
"'Homo erectus' es la primera especie de hominido que, según la opinión generalizada de los investigadores, pertenece a nuestro género Homo y es, probablemente, nuestro antepasado directo. Drimolen conserva la primera evidencia de la aparición de esta especie hace 2 millones de años; ya que el primer fósil descubierto [de la especie 'Homo erectus'], DNH 134, pertenecía a un niño de entre dos y cuatro años, y existía incertidumbre sobre cómo podría haber sido la versión adulta", explicó el investigador principal, el Dr. Jesse Martin.
"Pocas probabilidades de sobrevivir"
Los paleoantropólogos consignaron otro hallazgo interesante, ya que en la misma cueva se encontraron huesos de 'Homo erectus' y de 'Paranthropus', siendo este último diez veces más numeroso. Esto significa que hace dos millones de años, el 'Homo erectus' se encontraba en una situación vulnerable en el actual territorio de Sudáfrica y pudo haberse extinguido en cualquier momento debido a la competencia con otras especies.
"Estas dos especies humanas compartieron el mismo paisaje y ambas se conservan en la cueva de Drimolen. Si bien sabemos que el 'Homo erectus' y el linaje que nos precedió fueron, en última instancia, los supervivientes, hace dos millones de años, el 'P. robustus' superaba en número al 'Homo erectus' en Drimolen en una proporción de más de diez a uno. Durante este período, nuestros antepasados parecían tener muy pocas probabilidades de sobrevivir", destacó el Dr. Martin.



