Pasta bajo peligro: ¿qué pasa en Italia?

Puglia y Sicilia, donde se concentra entre el 43 y 50 % de la producción nacional de trigo duro, están entre las regiones más afectadas.

Las protestas de los camioneros en el sur de Italia por el aumento del precio del combustible están paralizando la producción de pasta en varias de las principales fábricas del país, recogen medios locales.

La empresa Pastificio Rummo, con sede en Benevento, detuvo su producción el 13 de octubre tras agotar sus reservas de materia prima, mientras que el pastificio Lucio Garofalo suspendió operaciones el 18 de octubre y solo las reanudó el 20 de octubre con el 40 % de su capacidad.

Por su parte, La Molisana, en Campobasso, ha reducido drásticamente su actividad al trabajar únicamente con las existencias disponibles en sus almacenes.

"Actualmente estamos paralizados. Ayer fue nuestro primer día de interrupción, porque no llegan camiones ni cisternas y hemos agotado también las reservas. Ya lleva una semana que esta situación continúa", declaró Cosimo Rummo, presidente y director general del pastificio homónimo, a La Repubblica.

El empresario advirtió que "casi todos los principales pastificios que se encuentran en Puglia están experimentando dificultades análogas", lo que significa que "la mayor parte de la producción italiana de pasta está detenida o casi".

La situación afecta especialmente a la industria porque Puglia y Sicilia, donde se concentra entre el 43 y 50 % de la producción nacional de trigo duro, están entre las regiones más afectadas por los bloqueos.

El problema no solo radica en la falta de llegada de camiones, sino en la naturaleza perecedera de la sémola de trigo duro. Una vez que el grano es molido, debe ser hidratado e incorporado a la pasta en un plazo de 24 horas para evitar su degradación por oxidación.

Los molinos ubicados en Puglia y Sicilia han dejado de moler porque no pueden enviar la sémola fresca a los pastificios de Campania y Molise, y acumularla en silos resulta inútil dado que se deteriora.

"Hoy nuestras empresas ya no están en condiciones de seguir adelante con estas circunstancias. El Gobierno debe intervenir inmediatamente con medidas extraordinarias", afirmó Giuseppe Bellamena, presidente del sector panadero de la Confederación Asociaciones Artesanales Italianas Libres (CLAAI) de Reggio Calabria, al tiempo que expresó su apoyo a los motivos de la protesta ya que el sector está ligado al costo del combustible.