El presidente de Argentina, Javier Milei, descartó este miércoles 21 de octubre la posibilidad de que realice una operación militar para recuperar las islas Malvinas, las cuales desde 1833 permanecen ocupadas por el Reino Unido.
"Nosotros no creemos en las soluciones bélicas (...), por eso es un reclamo de tipo diplomático", afirmó el mandatario al participar en Nueva Economía Forum, un evento empresarial realizado en Madrid.
Más allá de la disputa por la soberanía argentina, Milei consideró que la presencia británica en Atlántico Sur representa una amenaza debido a los "riesgos geopolíticos y demográficos" que actualmente enfrenta el país europeo.
"Las Malvinas son argentinas por derecho, por historia y por geografía (...) eso no está en discusión", agregó al reiterar que su Gobierno solo se apoyará en las vías diplomáticas. Sin embargo, también amenazó a las empresas extranjeras y advirtió que, las que operen en el territorio ocupado, no podrán participar en el pujante sector energético argentino.
"Aquellos que quieran hacer negocios en Malvinas a alto riesgo, bueno, no les vamos a permitir hacer negocios a bajo riesgo. Dentro del continente no podrán hacer negocios en Vaca Muerta, por ejemplo, es muy simple. Seguiremos negociando hasta que nos devuelvan las islas porque nosotros somos los legítimos dueños", afirmó como parte del cambio radical de su discurso en torno a esta disputa.
Durante su campaña y sus primeros años como presidente, Milei minimizó el reclamo sobre Malvinas, dijo que los isleños tenían derecho a la autodeterminación y se declaró admirador de la exprimera ministra Margaret Thatcher, quien lideró la guerra que Argentina perdió en 1982. Su discurso sobre las Malvinas se endureció a lo largo de 2026 y adquirió mayor protagonismo durante el Mundial de fútbol, cuando la selección argentina mostró una bandera con el lema "Las Malvinas son argentinas".