El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado trasladar a los periodistas fuera de la Casa Blanca para convertir la sala de prensa James S. Brady en una piscina cubierta, una propuesta que reiteró durante meses a Karoline Leavitt, quien dejó el cargo de portavoz presidencial el 27 de agosto, según un reporte de The New York Times publicado el 20 de octubre.
La idea contempla trasladar a los periodistas al edificio de oficinas ejecutivas Eisenhower, situado al otro lado de la calle. Trump también compartió el 27 de septiembre imágenes en Truth Social de la sala de prensa actual, con el rótulo "Noticias falsas", y una versión transformada en piscina, identificada como "Piscina de FDR [Franklin Delano Roosevelt]", haciendo referencia a la piscina construida para el 32.º mandatario estadounidense en 1933 y destinada a su terapia de poliomielitis. Sin embargo, en la década de 1970, el presidente Richard M. Nixon ordenó construir una sala de prensa sobre la piscina.
La iniciativa ha ganado respaldo entre asesores cercanos al presidente, incluidos Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, quien elaboró una representación de la piscina. Por su parte, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, afirmó que "todas las opciones siguen sobre la mesa" y que se anunciará una decisión cuando corresponda.
