"Esquema insurreccional": la dura acusación del Gobierno francés contra la ultraizquierda

"Nuestros servicios de inteligencia vieron muchas cosas, pero no todo", señaló el primer ministro del país.
Resumen generado por IA
  • El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, afirmó que la ultraizquierda aplicó un "esquema insurreccional" en las protestas, con el incendio del ayuntamiento de Limoges como ejemplo.
  • Lecornu destacó un "modus operandi" inédito: por primera vez la violencia comenzó al inicio mismo de la marcha y no al final, con grupos actuando "en enjambre" en Marsella.
  • El jefe del Gobierno reconoció debilidades en el dispositivo de mantenimiento del orden: algunas cosas "no funcionaron" y los servicios de inteligencia "vieron muchas cosas, pero no todo".

Los representantes de ultraizquierda aplicaron un "esquema insurreccional" en las protestas en Francia, informó el 20 de octubre el primer ministro del país, Sébastien Lecornu, en medio de los disturbios, destrozos y episodios de violencia que persisten en el país desde hace varias semanas.

"[Se trata de] la planificación [...] de un esquema insurreccional liderado por grupúsculos de extrema izquierda y ultraizquierda", afirmó el alto cargo. El incendio del ayuntamiento de Limoges "es un ejemplo de ello", dijo Lecornu, que señaló que las autoridades aportarán pruebas.

En este sentido, el jefe del Gobierno francés llamó la atención sobre el "modus operandi" inédito en el origen de la violencia del 17 de octubre. Por primera vez, la violencia comenzó desde el inicio mismo de la marcha y no al final, como ocurría antes, afirmó.

"Lo vimos en Marsella desde la mañana: un cierto número de individuos violentos de la extrema izquierda y de la ultraizquierda actuaron en enjambre para sembrar la violencia con método", explicó.

Paralelamente, reconoció debilidades en el dispositivo de mantenimiento del orden durante el fin de semana. Algunas cosas "no funcionaron", argumentó. "Nuestros servicios de inteligencia vieron muchas cosas, pero no todo", agregó.