El Gobierno peruano no tiene previsto de momento sustituir los tanques de fabricación soviética T-55 por los surcoreanos K2 Black Panther, según confirmó a primeros de octubre el ministro de Defensa del país sudamericano, Rafael Belaúnde, a La República.
"No hay nada en concreto. Existe la voluntad de [la empresa fabricante surcoreana] Hyundai Rotem de venderlos, pero no está presupuestado. Tampoco está en el presupuesto que hemos presentado [al Congreso] para el año entrante", explicó Belaúnde.
El ministro señaló que, aunque el país mantiene una "alianza estratégica" con Hyundai Rotem, una eventual adquisición debería realizarse mediante una licitación internacional.
El acuerdo marco con la empresa surcoreana fue firmado en diciembre de 2025 durante el Gobierno de José Jerí. La propuesta contemplaba la adquisición de 54 tanques K2 Black Panther y 141 blindados K808 White Tiger, con una inversión total proyectada de hasta 5.000 millones de dólares.
El plan continuó bajo el Gobierno de José María Balcázar, que gestionó la presentación de los tanques en el desfile militar del 29 de julio. Aunque tres unidades llegaron a Perú, el Gobierno de Keiko Fujimori no autorizó su exhibición.
El pasado mes de septiembre, los blindados realizaron una demostración en las instalaciones de la Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, pese a que aún no se había convocado una licitación internacional para su compra.