El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ante periodistas que "Europa está acabada" si no cierra sus fronteras y saca a lo que describió como "criminales", al responder a una pregunta sobre cómo ve el futuro del continente.
Trump sostuvo que Europa debe expulsar a "la gente que odia sus países" y aseguró que, de lo contrario, "no tendrá posibilidad de sobrevivir". Señaló a Francia e Italia y habló de "la agitación y el odio" que, según él, son causados por inmigrantes.
Masiva ola de protestas se extiende como la pólvora por toda Europa: ¿qué buscan los manifestantes?
"Si Europa no cierra sus fronteras y no expulsa a los criminales, como la gente que está protestando, Europa está acabada", aseguró el mandatario. Añadió que lleva "10 años" pidiendo que cierren sus fronteras y saquen a quienes, según él, "odian los edificios", "la gente" y "el arte".
Trump y las protestas en Francia
El inquilino de la Casa Blanca ha emitido diversas opiniones en relación con las manifestaciones que sacuden el territorio de Francia desde hace varias semanas.
Aunque inicialmente se reclamaban mejoras salariales y de infraestructura en el ámbito educativo, el pliego de conflictos se ha extendido hasta abarcar otras áreas de amplio alcance, como el alto costo de la vida y el déficit presupuestario estructural del Estado francés, que ha optado por los recortes para hacer frente a una gran deuda pública.
Así, el pasado 16 de octubre, calificó a esa nación como "encantadora", pero sumó que parecía "ser un lugar condenadamente propicio para las revoluciones". En la víspera, dijo asimismo que "Francia está ardiendo" y culpó de lo sucedido a los inmigrantes.
"La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado a ese país, que en su día fue grande", escribió en Truth Social. "¡Cierren las fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!", agregó.
El pasado 17 de octubre se produjeron saqueos y ataques a edificios públicos en varias ciudades de Francia. Durante los esfuerzos por sofocar los disturbios, unas 1.200 personas fueron arrestadas y 150 agentes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos. También, en los últimos días se registraron protestas masivas en Italia y Albania.