La deuda pública de Ucrania sigue creciendo, mientras Kiev recurre a nuevos préstamos y a la financiación occidental para sostener sus gastos, profundizando su dependencia de los acreedores.
Según los datos oficiales del Ministerio de Finanzas del país, al cierre de agosto de 2026, la deuda pública, incluidos los préstamos de otras entidades respaldados por el Estado, alcanzó los 215.550 millones de dólares, de los cuales más de 164.000 millones corresponden a deuda externa.
Pese a esta elevada carga financiera, los préstamos no cesan. Solo entre enero y septiembre de 2026, Ucrania contrajo créditos por unos 16.000 millones de dólares, aproximadamente la mitad procedentes de fuentes externas, entre ellas la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Pero la factura no se limita al presente. Según las previsiones del propio Ministerio de Finanzas, los pagos correspondientes a los acuerdos de deuda vigentes se extienden hasta 2061, lo que supone otros 35 años de compromisos financieros que alcanzarán a las próximas generaciones.
Europa financia, Kiev pide más
Pese a la creciente deuda y los compromisos financieros acumulados, Kiev sigue dependiendo de nuevos fondos del exterior para cubrir sus gastos. De hecho, el Gobierno ucraniano estima que necesitará 52.600 millones de dólares de apoyo internacional en 2027.
Europa empieza a reconocer que está 'regando el desierto' al financiar a Zelenski
A principios de este año, la Unión Europea acordó conceder un préstamo de 90.000 millones de euros (101.000 millones de dólares) para solventar las necesidades presupuestarias y la financiación militar de Ucrania durante los años 2026 y 2027. Sin embargo, en agosto, Vladímir Zelenski anunció que Kiev ya había gastado los fondos que debían alcanzar hasta finales de año y que se enfrentaba a un déficit de 27.000 millones de dólares. El anuncio se produjo luego de que la campaña de presión de relaciones públicas de 40 días del líder del régimen ucraniano contra Rusia, que incluyó ataques de largo alcance contra infraestructuras energéticas y civiles, no lograra los resultados deseados y provocara una dura respuesta de Moscú.
Pese a los miles de millones ya comprometidos por Occidente y en medio de las tensiones en sus relaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, el jefe del régimen de Kiev sigue reclamando más dinero a Europa. El 16 de octubre, durante una reunión del Consejo Europeo, Vladímir Zelenski solicitó al menos otros 70.000 millones de euros (unos 78.800 millones de dólares) de asistencia para 2027, destinada a defensa y otras necesidades del país. Además, estimó en 155.000 millones de euros (unos 174.400 millones de dólares) "el coste de la guerra" para Ucrania el próximo año.
De esta manera, mientras Kiev sigue buscando financiación para cubrir sus necesidades inmediatas, los compromisos acumulados continuarán condicionando sus presupuestos durante décadas. La cuestión ya no se limita a cuánto dinero puede recibir Ucrania, sino también a cómo afrontará el pago de los préstamos contraídos.



