La posible derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato de noviembre no convertirá a los demócratas en "adversarios formidables" para el presidente Donald Trump, según un artículo del analista jurídico Jeffrey Toobin publicado el 18 de octubre en The New York Times.
"El problema no es la ineficacia de quien dirija ambas cámaras [del Congreso]. El problema es la estructura de nuestro sistema constitucional, que más que nunca está inclinado a favor del Poder Ejecutivo", afirmó Toobin.
El analista subrayó que, según la Constitución, el Gobierno solo puede gastar el dinero que le asigna el Congreso y sus comités tienen amplias facultades para investigar, incluidas citaciones para exigir testimonios y documentos. En la práctica, sin embargo, esos poderes son más limitados de lo que parecen.
Recordó que en los dos últimos años del primer mandato de Trump los demócratas controlaban la Cámara de Representantes, pero aun así el entonces mandatario "pudo bloquear la mayoría de los intentos de ejercer un control efectivo".
Citó como ejemplo el caso del Comité de Medios y Arbitrios, que demandó para obtener las declaraciones fiscales de Trump, pero "la Administración de [el entonces presidente, Joe] Biden también cerró ese caso, casi cuatro años después de que comenzara".
"Ese tipo de resistencia por parte de la Casa Blanca volverá a ser una certeza si los demócratas toman el control", sostuvo Toobin.
"No tendrá gran importancia"
A su juicio, la situación se agravó tras el fallo del Tribunal Supremo de 2024 en el caso Trump, que inclinó aún más el sistema en favor del Poder Ejecutivo. La decisión estableció que los expresidentes, incluido Trump, gozan de inmunidad penal absoluta por actos vinculados a sus competencias constitucionales centrales y de una inmunidad presunta por otros actos oficiales. En la práctica, eso blinda al jefe de Estado frente a acciones judiciales por buena parte de sus decisiones adoptadas en el cargo.
Aun así, Toobin señaló que los demócratas sí podrían influir en un ámbito concreto si recuperan el Senado: el Judicial.
"Si los demócratas toman el control del Senado, tendrán la posibilidad de votar sobre los nominados del presidente. Ese poder probablemente no tendrá gran importancia cuando se trate de votar sobre las personas elegidas por el presidente para encabezar los departamentos del gabinete", escribió.
Sin embargo, remarcó que la situación cambia por completo en el caso de los jueces federales: con mayoría en la Cámara Alta, los demócratas podrían bloquear cualquier candidatura de Trump a nombramientos vitalicios en el sistema judicial.


