El comandante de la 1.ª División Canadiense, el mayor general Wade Rutland, reveló este domingo nuevos detalles sobre el devastador incendio ocurrido el sábado en la base militar de Wainwright (Alberta), una tragedia que dejó cuatro soldados muertos y 39 hospitalizados, 19 de ellos en estado crítico, según confirmó la primera ministra regional, Danielle Smith.
En una rueda de prensa, Rutland explicó que un pastizal comenzó a arder durante una sesión de múltiples entrenamientos a un kilómetro de distancia de las tropas de infantería. Inicialmente, los mandos consideraron que las llamas estaban lo suficientemente lejos y que no era necesario suspender las maniobras.
Sin embargo, "vientos inusualmente fuertes" provocaron que el fuego "se propagara rápidamente", saltara las barreras cortafuegos y cambiara bruscamente de dirección hacia el campo de tiro. La tormenta de viento hizo que las llamas avanzaran un kilómetro en pocos segundos, arrasando la posición de los soldados sin darles tiempo a escapar.
Posibles causas
Aunque el canal Global News citó a fuentes militares que atribuyen el origen del fuego al uso de armamento pesado, Rutland pidió esperar el resultado de los peritajes oficiales, si bien no descartó esa hipótesis.
"Fue un entrenamiento de combate de alta intensidad con municiones reales […]. Ayer hubo una gran cantidad de municiones pasando por la zona de entrenamiento; lanzagranadas, granadas, armas pequeñas. Francamente, podría haber sido cualquiera de esas cosas o ninguna", admitió el general.
Las autoridades descartaron que el siniestro esté vinculado a infraestructuras de petróleo y gas o a un sabotaje externo. El campo de entrenamiento permanecerá clausurado mientras se realiza una investigación exhaustiva sobre las condiciones del terreno y el manejo de la emergencia.