Extraordinario descubrimiento revela una parte del mundo de Jesús perdida durante 2.000 años

La infraestructura transportaba agua desde las piscinas de Salomón hasta el recinto del Segundo Templo, donde se utilizaba en rituales de purificación.

Arqueólogos israelíes han descubierto un tramo de unos 300 metros de un acueducto de aproximadamente 2.000 años de antigüedad que transportaba agua desde las piscinas de Salomón, cerca de Belén, hasta el Monte del Templo en Jerusalén. El hallazgo fue anunciado el 11 de octubre por la Autoridad de Antigüedades de Israel tras excavaciones previas a la construcción de un complejo residencial.

La infraestructura, instalada originalmente durante el período asmoneo, conducía el agua por gravedad a lo largo de unos 21 kilómetros. Según los responsables de las excavaciones, el desnivel del recorrido era de apenas un metro por cada kilómetro. El sistema abastecía al complejo del Segundo Templo, centro de la vida religiosa judía de la época, donde el agua se utilizaba para los rituales de purificación y la limpieza posterior a los sacrificios. El acueducto continuó en uso de forma intermitente hasta hace aproximadamente un siglo.

Douglas Estes, profesor asociado de religión en el New College of Florida, explicó a Fox News que Jesús y sus discípulos probablemente utilizaron el agua transportada por esta infraestructura. Asimismo, destacó la importancia de la obra de ingeniería, que comparó con las grandes construcciones de la antigua Roma.