El Gobierno japonés solicitó al comandante de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Japón que redujera al mínimo la presencia de soldados estadounidenses fuera de sus bases durante los ejercicios militares conjuntos Keen Sword, que comenzarán el 19 de octubre, reportan medios locales.
Esta petición surge tras la conmoción generada por la detención de un infante de marina estadounidense en la isla de Okinawa, acusado de asesinato y robo de una mujer local.
Por su parte, el Ejército estadounidense impuso un toque de queda a sus soldados estacionados en la isla después del escándalo. Okinawa alberga la mayoría de las bases de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en el país.