La empresa estadounidense Meta*, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, negó este viernes haber interferido políticamente en las elecciones presidenciales de Brasil, aunque reconoció una serie de fallas técnicas que afectaron la campaña del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Según g1, la compañía admitió que la cuenta publicitaria de Lula fue suspendida "por error" durante poco más de una hora el 23 de septiembre y que una falla en su inteligencia artificial permitió generar materiales favorables a su rival, Flávio Bolsonaro, mientras rechazaba solicitudes similares relacionadas con el presidente.
La explicación llegó después de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenara el jueves a Meta abstenerse de interferir en la distribución de contenidos electorales de ambos candidatos hasta el final de la segunda vuelta, bajo amenaza de una multa diaria de 500.000 reales (unos 98.600 dólares). La medida respondió a una denuncia de la campaña de Lula por presuntas restricciones sistemáticas a sus publicaciones. Meta sostuvo que los incidentes tuvieron causas técnicas y negó cualquier manipulación política: "Ninguno refleja una intención de influir en las elecciones", aseguró.
*Calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.
