Arqueólogos alemanes podrían haber descubierto la estructura de un templo con ofrendas cerca de la llamada 'Tumba del Rey', un yacimiento de la Edad del Bronce en el norte del estado de Brandeburgo, cerca de Berlín, informan fuentes locales.
El descubrimiento, que data de los siglos VIII y IX a. de C., tiene una gran relevancia, ya que revela un importante centro de carácter ritual. Los elementos decorativos hallados en el lugar no tienen parangón con otros descubrimientos de la misma época en el sur de Alemania.
Las estructuras excavadas son visibles en el terreno, aunque su relieve es bajo, y tienen unas dimensiones de entre 10,6 y 11,4 metros. Su forma, casi cuadrada, resulta inusual para la Edad del Bronce, periodo en el que las construcciones solían tener una planta más alargada. Por su diseño, el edificio destacaba en el paisaje y era visible desde gran distancia.
Entre los restos arqueológicos se han recuperado fragmentos de cerámica y huesos de animales, algunos de los cuales muestran signos de haber sido expuestos a altas temperaturas, lo que sugiere su relación con el uso del fuego. Aunque aún queda mucho por investigar, el análisis de la estructura permite comprender mejor la naturaleza de este edificio.
El yacimiento se encuentra a unos 900 metros de la localidad de Seddin, un lugar documentado ya en 1899. En el lugar, que ahora se utiliza para la agricultura, probablemente existió un asentamiento de la Edad del Bronce en el siglo IX a. de C.
Se cree que entre 200 y 300 personas vivieron allí simultáneamente en un área de aproximadamente 2.000 metros cuadrados; probablemente se trataba de carpinteros, fundidores de metales y otros artesanos, así como agricultores.


