La Unión Europea (UE) prepara nuevas herramientas comerciales que, en situaciones extremas, le permitirían bloquear por completo la entrada de productos chinos al mercado único con el objetivo de reducir el déficit comercial con China, según informó Bloomberg citando a personas familiarizadas con el asunto.
De acuerdo con esas fuentes, los líderes de la UE reunidos este jueves en Bruselas pidieron a la Comisión Europea (CE) que presente una propuesta al respecto antes de finales de este año. Se precisa que esta herramienta solo se activaría en un escenario excepcional, cuando un rival comercial como China fuera considerado un agresor económico.
En ese contexto, el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, afirmó: "Si China incurre en ciertas prácticas comerciales desleales, podríamos restringir la entrada de productos chinos en el mercado europeo, incluido un cierre completo de nuestro mercado". "Esa sería una medida extrema, un instrumento drástico", sentenció el mandatario.
Las fuentes añaden que esta herramienta sería utilizada como una especie de medida de segundo ataque y que su mera existencia busca disuadir a los rivales de aplicar políticas desleales contra las empresas europeas o de iniciar una guerra comercial con represalias contra la UE.
Más medidas comerciales
Paralelamente, la CE comenzó a examinar datos comerciales para valorar si el límite impuesto a las importaciones de automóviles híbridos —fijado en 350.000 unidades al año— puede trasladarse a otros sectores donde los envíos desde China, u otros países, podrían estar disparándose, según otra persona que habló bajo condición de anonimato. Entre las industrias bajo revisión figuran la química y la maquinaria.
La lógica, conforme a la citada fuente, sería encontrar cuotas lo bastante bajas como para ofrecer protección a las empresas europeas, pero también lo bastante altas como para evitar una represalia inmediata por parte de China.
De acuerdo con la información obtenida, la CE prevé presentar antes de la cumbre de líderes prevista para mediados de diciembre un paquete más amplio de propuestas comerciales. Ese conjunto de medidas incluiría no solo nuevas herramientas defensivas, sino también instrumentos orientados a responder a la sobrecapacidad china. El paquete también contendría incentivos para que las empresas europeas diversifiquen sus proveedores y reduzcan su exposición comercial a China.
Por su parte, Pekín ha advertido que adoptará represalias si la UE pone en marcha nuevas herramientas comerciales o restricciones discriminatorias dirigidas contra sus productos o empresas más allá del límite acordado para los vehículos híbridos.