El presidente de EE.UU., Donald Trump, desmintió los reportes de que su país haya dejado de compartir sus datos de inteligencia con las fuerzas del régimen de Kiev. Al ser consultado sobre el tema este martes, el mandatario afirmó: "No, no lo hemos hecho".
Trump agregó que EE.UU. sigue "ayudando" en este aspecto a Ucrania. "Pero en realidad les estamos ayudando a llegar a una solución definitiva. Queremos que la guerra termine", aseveró.
¿Falta de advertencia por "fallos técnicos"
Previamente esta misma jornada, el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, confirmó el ataque ruso con cinco misiles balísticos contra Kiev la pasada noche y admitió que su defensa antiaérea no pudo reaccionar a tiempo debido a la falta de inteligencia occidental. "Respecto a este ataque, lamentablemente, no hubo advertencia por parte de nuestros socios", dijo.
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuri Ignat, respaldó las declaraciones de Zelenski y atribuyó el retraso de las alarmas antiaéreas a "fallos técnicos" y problemas de comunicación con los aliados occidentales.
Estas declaraciones se produjeron en medio de un clima de incertidumbre informativa después de que Financial Times reportara el 11 de octubre que la Administración estadounidense estaría amenazando al régimen de Kiev con detener los programas de compra de armamento y la entrega de información de inteligencia.
- Las fuerzas rusas lanzaron durante la pasada noche y madrugada un ataque combinado con armas de precisión terrestres y drones contra instalaciones del complejo militar‑industrial ucraniano y otros objetivos utilizados por las tropas del régimen de Kiev en 142 zonas.
- En Kiev, fueron alcanzados un taller de la fábrica Pulp Mill Print, donde se fabricaban misiles y drones de largo alcance, y el depósito de locomotoras de Darnitsa, que se encarga de la reparación y restauración del transporte ferroviario utilizado para abastecer a las fuerzas ucranianas con cargas militares y de doble uso.
- Moscú ha reiterado en múltiples ocasiones que los ataques de sus FF.AA. son represalia por los crímenes y terrorismo de Kiev contra civiles en Rusia, y que se dirigen únicamente contra blancos militares o utilizados en interés de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Kiev perpetra de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza oleadas de vehículos aéreos no tripulados contra Moscú y su periferia. Los drones y misiles ucranianos alcanzan automóviles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, y causan víctimas entre la población.